domingo, 14 de diciembre de 2014

Con las “cosas de comer” no se juega



Publicado en revista "DON BOSCO "
 antiguos alumnos y alumnas salesianos Baracaldo
Por Ismael Arnaiz Markaida

Seguramente que todos, alguna vez, les hemos dicho a nuestros hijos cuando eran pequeños que “con las cosas de comer no se juega”. Pero es que ahora se lo tenemos que decir a nuestros gobernantes, y no es porque sean, precisamente, niños, aunque muchas veces se comporten como tales, pero me atrevería a asegurar que algún lector o lectora dirá que sí son como niños, pero como niños malos.

Y es que me producen una gran tristeza las noticias de la cantidad de personas, y mucho más si son niños, que, en nuestro país, en pleno siglo XXI, están pasando hambre. Que no tienen asegurada la dieta alimenticia mínima para un mantenimiento y desarrollo adecuado de la salud.

Y eso es responsabilidad de nuestros gobernantes, de esos que, como decía antes, se comportan como niños malos, y juegan con las cosas de comer, y transmiten la idea de que el problema se resuelve con las masivas recogidas de alimentos que se hacen en determinadas fechas del año.

Campañas promovidas y desarrolladas, de forma ejemplar y solidaria, por organizaciones como el Banco de Alimentos (por cierto, llamarle “banco” a esto, tiene su guasa), gestionados mayoritariamente por personas mayores, y que, paradójicamente nació para evitar el despilfarro de alimentos en un periodo de bonanza económica y que ha sabido dar un giro a sus objetivos, y servir para cubrir las deficiencias alimenticias de infinidad de familias. Y estos, los del Banco de Alimentos, son los que no juegan con las cosas de comer, pues se lo toman muy en serio.

 
En cambio nuestros gobernantes están a otras cosas, y no me gustaría darles ideas, pero al ver las colas en los Bancos de Alimentos para recibir comida, me he acordado de las colas que, entre 1939 y 1952, hacíamos la mayor parte de los españoles en las tiendas de comestibles, con la Cartilla de Racionamiento en la mano, para comprar lo que la Comisaría General de Abastecimientos y Transportes tenían a bien concedernos.


Esperemos que llegue pronto un nuevo 15 de junio de 1952, fecha en la que se eliminó el Racionamiento de Alimentos y su  carismática Cartilla con los preciados “cupones”, y que las buenas personas que gestionen el Banco de Alimentos se puedan dedicar a otras cosas. Eso querrá decir, tal vez, que nuestros gobernantes han dejado de jugar con las cosas de comer, y se comportan como niños buenos.

domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Es la sociedad actual justa con los mayores?



Por Paola Fernández

En eldiarionorte.es 31/8/2014

 

La psicóloga Gema Rojo ha analizado el trato que reciben las personas mayores en nuestra sociedad en los Cursos de Verano de la UPV
A su juicio, “los mayores han cambiado mucho en poco tiempo, pero la sociedad no ha cambiado la imagen que tiene de ellos".
"Mientras que durante años los mayores eran personas importantes en la familia, ahora son una carga", apunta Rojo.

La imagen que tenemos de las personas mayores muchas veces no se corresponde con la realidad. Porque ¿A quién le vienen a la cabeza los Rolling Stone como  personas mayores? pero lo son. Normalmente tenemos ideas preconcebidas de cómo es una persona mayor y como consecuencia les tratamos de manera inadecuada. La psicóloga de la Universidad CEU San Pablo de Madrid Gema Rojo ha indicado, durante los Cursos de Verano de la UPV/EHU, que “hay que repensar la imagen que tenemos de las personas mayores”. A su juicio, los mayores “han cambiado mucho en poco tiempo, pero la sociedad no ha cambiado la imagen que tiene de ellos”.
Durante el Curso ‘Mal trato o Maltrato: ¿Cómo se trata a las personas mayores en la sociedad actual?’ varios expertos han tratado los malos tratos hacia las personas de la tercera edad. Sin embargo, Rojo señala que al ser un concepto “totalmente distinto” al maltrato infantil o a la violencia de género, “son más difíciles de detectar,  por ejemplo, conductas más sutiles”. Y en todo esto juegan un papel importante los estereotipos.
Según ha destacado la ponente, los estereotipos psicológicos les pueden hacer ser incluso más dependientes. Por ejemplo, el hecho de tratarles como niños en cualquier ámbito de la vida. Rojo apunta que esta es una situación muy común en los geriátricos en donde no sólo “se les habla como niños”, sino que incluso durante sus actividades “se les ponen juegos y canciones para niños”. Otro de los estereotipos que destaca es el social. Muchas veces se considera a las personas mayores improductivas, sin embargo Rojo se pregunta “¿cómo va a ser improductivo alguien que cuida de los nietos, realiza actividades e incluso es el sustento de muchas familias?”.
"Edadismo"
Como consecuencia a todos los estereotipos se produce el “Edadismo”, esto es, la discriminación por edad. La psicóloga considera que esta discriminación está “al mismo nivel que el sexismo, lo que pasa es que es muy sutil”. “Mientras que durante años los mayores eran personas importantes en la familia, ahora son una carga”, apunta Rojo. Por ello, la gente no quiere envejecer, porque “tiene la sensación de que todo lo que le va a pasar es malo”.
El “Edadismo” influye en las personas mayores a nivel cognitivo, emocional y conductual, y “esa falta de control sobre su vida les puede llevar a la depresión”. Rojo también recuerda que muchos médicos cuando una persona mayor va a la consulta, los médicos muchas veces creen que “todo lo que le pasa es de la edad y no les hacen mucho caso”. En este sentido, ha puntualizado que “incluso se les considera una carga para el sistema sanitario”. Ante todo esto la psicóloga considera que “es importante escuchar a los mayores y darnos cuenta de que tenemos ideas erróneas para poder corregirlas”.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Ser Mayor en la Sociedad Actual



Ismael Arnaiz Markaida
(Responsable de Programas Intergeneracionales
en la Asociación Hartu-emanak)
publicado por la revista de la Fundación ATYME, Mediacion y Cambio
No descubre nada nuevo, decir que la mayor Esperanza de Vida por una parte, y el descenso de las tasas de natalidad por otra, están provocando el envejecimiento de la población en todos los llamados.....Países Desarrollados.
Este es un dato objetivo, pero la cuestión es la valoración que hace, del mismo, la ociedad en su conjunto, y sobre todo quienes tienen responsabilidades de gobierno en esos Países, y es que el envejecimiento del conjunto de la población se puede ver como un PROBLEMA o como una OPORTUNIDAD. Y en esta distinta valoración influyen muchos factores, pero sobre todo: el concepto, la imagen y la utilidad social que se tenga de las Personas Mayores.
Y es que, si vemos a estas Personas como miembros pasivos de la sociedad, que no producen pero si consumen, como demandantes compulsivos de los servicios de salud, o como una carga económica para los presupuestos del Estado, tendremos una imagen negativa de este colectivo de personas, y como consecuencia, también, una imagen negativa del envejecimiento. En definitiva, lo veremos como un PROBLEMA que los gobiernos tienen la obligación de resolver, en “beneficio del bien común”.
Y esto es peligroso, ya que, desde un punto de vista puramente economicista, y ante la imposibilidad de aumentar las tasas de natalidad, alguien podría pensar que la solución pasa por frenar o reducir el incremento de la Esperanza de Vida, estableciendo algún tipo de discriminación por motivos de edad en los servicios de salud, recortando más las pensiones para que pierdan calidad de vida, y quien sabe si hasta pueden pensar en la eutanasia.
Como ninguna de estas soluciones serían aceptables en una sociedad moderna, democrática y respetuosa con los Derechos Humanos, lo que se viene proponiendo desde 1982, en la I Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, es el crear las condiciones sociales, políticas y económicas necesarias, para que el envejecimiento del conjunto de la sociedad pueda ser una OPORTUNIDAD, en lugar de ser un PROBLEMA.
Por eso, en aquella primera Asamblea, y en la segunda que se celebró en Madrid en 2002, se establecieron líneas de actuación política y económica para hacer posible que la etapa del envejecimiento que viven las Personas Mayores, sea SALUDABLE para ellas, y al mismo tiempo RENTABLE para el conjunto de la Sociedad en la que envejecen.
Y fue, precisamente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) quien aportó a la II Asamblea, el documento “ENVEJECIMIENTO ACTIVO UN MARCO POLÍTICO”, proponiendo un modelo, una forma de vivir y gestionar el ENVEJECIMIENTO, soportado en tres pilares básicos: la SALUD, la DIGNIDAD y la PARTICIPACIÓN SOCIAL Activa y Solidaria de las Personas Mayores, y todo ello teniendo en cuenta los determinantes del envejecimiento en cada lugar y el respeto a los Principio de Naciones Unidas a favor de las Personas Mayores (1991)
Un modelo de Envejecimiento como el propuesto por la OMS, cambia totalmente los estereotipos negativos asociados a la vejez, y elimina, o cuando menos reduce, los conflictos que genera algo considerado como PROBLEMA (en este caso las Personas Mayores) bien sea en el contexto familiar como en el ámbito social.
Es cierto que este modelo de Envejecimiento Activo necesita de un cambio profundo en el imaginario social que existe en la ciudadanía, y también en quienes tienen responsabilidades políticas sobre estas materias, en las distintas Instituciones Públicas, ya que, para promover el Envejecimiento Activo, es necesario complementar las políticas basadas, casi exclusivamente, en la prestación de servicios a las Personas Mayores para que estén distraídas y ocupen su “tiempo libre”(algunos mal pensados dicen que son para que “no molesten”, pero que “voten”), o para que descansen (tal vez como preparación para el “descanso eterno”), con otras políticas activas que permitan aprovechar, en beneficio del conjunto de la sociedad, el “capital social y cultural” que poseen estas personas.
Para hacernos una idea de lo que esto supone, en términos de “capital social y cultural”, sólo son necesarios dos datos: Primero, que en España el número de personas mayores de 65 años alcanza la cifra de 8,1 millones1, y segundo: que el 90% de esas Personas disfrutan de autonomía personal suficiente, para desarrollar actividades sociales que hagan “socialmente rentable” esa etapa de su vida.
Y es que, afortunadamente, el número de personas mayores de 65 años con algún tipo de dependencia, sólo representa el 10% de este colectivo, lo cual, junto con los niveles de Esperanza de Vida que estamos alcanzando en España, es un logro social sin precedentes, que no se debe desaprovechar.
Por lo tanto, el colectivo de Personas Mayores no son un PROBLEMA, sino que son una OPORTUNIDAD. El secreto consiste en cómo aprovechar esa oportunidad, y las orientaciones para ello están, como ha quedado apuntado, en la propuesta de la OMS para un ENVEJECIMIENTO ACTIVO basado en los tres pilares: SALUD, DIGNIDAD y PARTICIPACIÓN SOCIAL
Teniendo en cuenta la limitación de espacio que impone una publicación como esta, me centraré en el tercer pilar: la Participación Social, y dentro de esta, en un ámbito más concreto como es el de la transmisión, a las nuevas generaciones, del Conocimiento y la Experiencia acumulada a lo largo de los años por las Personas Mayores, mediante el diseño y desarrollo de Programas Intergeneracionales (P.I.).
En octubre de 2004, Kofi Annan, Secretario General de NN.UU., con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, insistía en el importante rol que juegan los Adultos Mayores en sus familias, comunidades y sociedades. Lo hizo con las siguientes palabras: «La Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento (Madrid 2002) animó a los gobiernos a revisar las políticas (...) que promuevan la idea de apoyo mutuo y solidaridad entre generaciones como elementos clave del desarrollo social. Sólo de este modo es posible construir una verdadera sociedad intergeneracional»
Fueron diversas las causas que motivaron el que, en la II Asamblea Mundial del Envejecimiento, se tratase la necesidad de potenciar la Solidaridad y las Relaciones Intergeneracionales. Entre ellas se podrían citar las siguientes: debilitamiento del modelo de familia extensa; persistente segregación por edades en los procesos sociales en general; falta de contacto intergeneracional extrafamiliar; distanciamiento y falta de entendimiento entre las generaciones....
Teniendo en cuenta esta situación, son muchas las Instituciones Públicas y Entidades Sociales que vienen promoviendo el diseño y desarrollo de P.I., como instrumento adecuado para la práctica de nuevas formas de solidaridad y un medio para el intercambio, intencionado y continuado, de recursos y aprendizaje entre las generaciones mayores y las más jóvenes, con el fin de conseguir beneficios individuales y sociales, y la prevención de los conflictos intergeneracionales.
Desde la experiencia de Hartu emanak, este es el caso de la Universidad del País Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia, y los Ayuntamientos de Bilbao, Barakaldo y Portugalete, con quienes la Asociación Hartu emanak colabora desde hace más de diez años, en el diseño, seguimiento y evaluación de P.I.
En el caso de la Universidad del País Vaco y la Diputación Foral de Bizkaia, se diseñan y desarrollan Encuentros Intergeneracionales anuales, entre miembros de Asociaciones de Personas Mayores y estudiantes de Magisterio – Educación Social, sobre temas como “Las Personas Mayores en la Intervención Socioeducativa, la Participación Social de las Mujeres Mayores, la Intervención de la Personas Mayores en los Centros de Enseñanza, etc.
Para el Ayuntamiento de Bilbao se ha diseñado un proyecto titulado INTERGEN BILBAO, a través del cual se ofrece formación y colaboración, a las más de cincuenta Asociaciones de Personas Mayores con sede en la capital bizkaina, para el desarrollo de sus propios P.I..
Con el Ayuntamiento de Barakaldo se ha aprovechado que este municipio forma parte de la Red Internacional de Ciudades Educadoras, para diseñar y desarrollar un Proyecto titulado: “Barakaldo ayer, una mirada a la historia reciente de Barakaldo a través de los ojos de sus protagonistas”, en el que un grupo de personas mayores, enseñan en los Colegios e Institutos, dentro del temario de la Asignatura de Historia, la evolución social, económica y política del municipio, a lo largo del siglo XX., a partir de sus experiencia personales y profesionales.
A este proyecto están adheridos doce Centros de Enseñanza, en los niveles de ESO y Bachiller. En este curso el Proyecto cumple diez años, a lo largo de los cuales se han dado más de cuatrocientas charlas en las aulas, participando en ellas más de ocho mil jóvenes. Este Proyecto ha sido objeto de una Tesis Doctoral, a través de la cual ha quedado demostrado el efecto positivo que tiene el testimonio de las Personas Mayores en la enseñanza de la historia reciente de su localidad.
La Actividad Intergeneracional para el Ayuntamiento de Portugalete gira en torno a un Programa Fílmico titulado: “Villa de Portugalete, mediante el cual se visionan películas en Centros de Enseñanza y de Personas Mayores, por separado, y posteriormente se juntan para desarrollar debates y tertulias, en los cuales jóvenes y mayores intercambian opiniones, interpretaciones, etc. sobre el tema de las películas, sus personajes, las situaciones que presentan, la forma de resolverlas, etc.
La experiencia que proporciona toda esta actividad Intergeneracional, permite a Hartu emanak afirmar, en primer lugar, que los P.I. son instrumentos y medios eficaces, para alcanzar los objetivos marcados por la II Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento; mejoran, mutuamente, el imaginario social de jóvenes y mayores; reducen la conflictividad entre las distintas generaciones y en caso de aparecer el conflicto, facilitan su resolución. Y en segundo lugar, que proporcionan a las Personas Mayores, la posibilidad de que su envejecimiento sea “socialmente rentable”.
Estas afirmaciones vienen avaladas por encuestas realizadas a personas de distintas edades después de haber participado en los P.I.
En el caso de las Personas Mayores, de forma mayoritaria, manifiestan que mejora la solidaridad entre personas de distintas edades y su propia capacidad para relacionarse con otras personas; que aumenta su interés por ser una persona más activa en la sociedad en la que vive; aumenta su autoestima; e incluso que les ha hecho sentirse mejor, física y mentalmente.
De la misma forma, las personas más jóvenes manifiestan que ven con ojos más positivos a las personas mayores y que ha aumentado su interés por estar con ellas; perciben que han sido capaces de ayudar a otras personas, y que estas se sientan mejor. Y como está demostrado que los P.I. son beneficiosos para todos/as, los jóvenes también manifiestan, que después de participar en un P.I., se consideran más capaces de hacer cosas por si mismos.
Por todo lo apuntado, SER MAYOR EN LA SOCIEDAD ACTUAL, supone RECIBIR (hartu) los recursos necesarios para tener un “envejecimiento saludable”, y DAR (emanak) nuestros conocimientos y experiencias, para que ese envejecimiento sea “rentable” para el conjunto de la Sociedad.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Gestión de Conflictos




por Blanca Martínez
alumna de 3º Educación social
en prácticas en Hartu-emanak

“Los conflictos existen siempre, no tratéis de ocultarlos sino de entenderlos”
Un conflicto es un desacuerdo entre personas. Lo que diferencia un problema de un conflicto es que en este último contiene una carga emocional muy grande.
Los hechos solos no ocasionan el conflicto. En los hechos influyen nuestros modelos de pensamientos, nuestros prejuicios y nuestros sentimientos. El conflicto comienza cuando tomamos una posición afectiva frente a la percepción que una persona tiene de una situación.
En los conflictos confluyen, choque  de intereses, choques de creencias, choques de ideas, pero no es un choque sin más, lleva algo… lleva intereses que están siendo afectados o están en peligro de estarlo, lleva intereses divergentes y actitudes diferentes, que derivan en algún tipo de enfrentamiento, porque si no lo lleva es cuando dialogamos, hablamos y aprendemos. El conflicto empieza cuando uno pone en juego su identidad, sus valores, su deseo de mandar o se cuestiona su sitio de poder….es aquí, en estas situaciones descritas donde hay mucha carga emocional.
Los conflictos pueden ser: interpersonales, (son los que ocurren entre las personas), intrapersonales, (que ocurren dentro del individuo), nos pasa cuando entre lo que decimos, lo que pensamos y lo que hacemos no hay coherencia, intragrupales (que ocurren dentro de un grupo, una organización, una familia), intergrupal (que ocurre entre dos naciones).
El conflicto en si no es ni bueno ni malo, lo importante es la forma de gestionarlo. Para ello es muy importante practicar “La escucha” y tener una adecuada comunicación. Es aconsejable practicar una comunicación asertiva que nos permita decir lo que pienso sin dejarme convencer de lo contrario pero con respeto.
Los conflictos si se gestionan bien, tienen una fuerza tremenda para crecer, para vivir, para conocerte a ti misma, con ellos te obliga a conocerte a ti, pero también a conocer al otro/a y poder preguntarle “pero esto, ¿porque lo haces?” Así podemos trabajar la reflexión para entrar en la vía del entendimiento.

domingo, 19 de octubre de 2014

La importancia de la Educación en la sociedad que vivimos



por Blanca Martínez
alumna de 3º Educación social
en prácticas en Hartu-emanak

El mundo en que vivimos está expuesto a muchos cambios rápidos y profundos y la educación debe trabajar para que las personas afrontemos esos cambios. En otras palabras la educación debe de ser la protagonista de los complejos cambios sociales  haciendo efectivo el compromiso en dar respuesta con proyectos innovadores en la formación en valores, el desarrollo de actitudes creativas, conscientes y responsables de los ciudadanos.
He podido observar que en las sociedades modernas las ideologías se han vaciado y es la economía quien dicta en función de “tanto tienes tanto vales” y si tengo más, puedo más…. en definitiva que prima, el “tener” frente al “ser”. Asimismo en la cultura actual me resulta inquietante la pérdida de la razón humana. Según Habermas la razón se ha convertido en un instrumento para la persecución de los fines establecidos, a través de una rígida conformidad a las reglas metódicas.
La sociedad actual es competitiva, individualista y productiva no fomenta la cooperación entre generaciones. Infravalora y abandona  a las personas mayores e idolatra la eterna juventud. En ella se valoran más, los resultados o el producto obtenido que el proceso recorrido. Todo esto deja a las personas mayores en una situación de vulnerabilidad con grave riesgo de exclusión social.
Es evidente entonces que la educación debe ayudar al individuo a comprender el mundo y a comprender a los demás, para comprenderse a sí mismo, tornándolo persona humana en su más profunda acepción, lo que significa entonces que la educación debe ser la base y también debe de estar presente en todos los momentos de la vida, en todos los ámbitos de la actividad humana, preparándonos para la participación conjunta de la vida social.
Como futura educadora social puedo entender que efectivar la educación desde una vertiente social requiere cambios significativos que afectan a los planteamientos y los procesos metodológicos tradicionales. Es importante saber integrar los Derechos Humanos y los valores cívico-sociales en los proceso de enseñanza-aprendizaje con el objetivo de superar las desigualdades sociales. Para ello, es necesario definir bien las finalidades de la educación, concibiéndola como un principio básico para el desarrollo completo de un individuo con la capacidad de abrirse a una sociedad pluralista.
En consecuencia para cambiar el estilo de vida de las personas debemos trabajar la autorreflexion, para tener más conciencia de nosotros/as mismos/as, para responsabilizarnos de nuestros/as acciones, para comprometernos con el cambio, de hecho esto es el aprendizaje y la transformación.
Como bien señala José Ortega Esteban “Se trataría de que, en el espacio y el tiempo de la vida, aprendamos a aprender y conocer, a hacer, a vivir juntos y a ser nosotros mismos” (2005).
De acuerdo con los razonamientos que se han venido realizando, la finalidad última de la educación es la humanización, donde todo ser humano, a través de la educación transformadora, puede ser libre y feliz.

lunes, 6 de octubre de 2014

III Encuentro Intergeneracional



Hartu-emanak
Una breve mirada al mundo social de hoy revela la segmentación que se ha ido produciendo entre las diversas generaciones, como si nada tuvieran que decirse ni aportarse. Este hecho, además de acrecentar la distancia ha ocasionado una pérdida social muy fuerte. En un mundo interactivo como el que vivimos, impulsado por la velocidad y la porosidad producida por la comunicación mediante redes sociales, se nos hace impensable no aprovechar el capital experiencial que presentan las personas mayores y jóvenes a la hora de ir construyendo la historia y nuestro propio futuro.
La Comisión Europea no ajena a esta situación proclamó el año 2012 como un momento para la reflexión sobre el ENVEJECIMIENTO ACTIVO y la SOLIDARIDAD INTERGENERACIONAL, una oportunidad para reconstruir el sentido de envejecer en nuestro mundo y de dar sentido a las relaciones entre personas diversas como lo son las mayores y las jóvenes.
Las experiencias y constataciones que ha brindado la celebración de ese Año Europeo, recomiendan seguir en el empeño por construir cauces, programas, de comunicación y actuación entre las distintas generaciones, para construir una “Sociedad para todas las Edades”, que fue el objetivo de la II Asamblea Mundial del envejecimiento, celebrada en Madrid en el 2002.
En este sentido, desde el mundo de la educación, tanto en los planos teórico como práctico y político, es importante preguntarnos por estas cuestiones. Al mismo tiempo, generar procesos de acercamiento intergeneracional y proyectar actuaciones que potencien la relación entre ellas, dentro de una amplia perspectiva de cohesión social.
Todo ello ha animado a la Asociación HARTU EMANAK y la ESCUELA DE MAGISTERIO DE BILBAO (UPV/EHU) a preparar, conjuntamente, un III Encuentro sobre el tema de Las personas mayores transmisoras de conocimiento y experiencia, como un momento de reflexión conjunta entre las propias personas mayores y otros agentes sociales vinculados a la educación, al desarrollo de políticas y programas de actuación en el ámbito del Envejecimiento activo, y al mismo tiempo construir un “DOCUMENTO MARCO” que refleje, por un lado, el estado de la cuestión, y por otro la construcción de recomendaciones orientadas a los agentes sociales vinculados a la Participación Social de las Personas Mayores, y todo ello en línea de coherencia con los siguientes objetivos del Plan de Acción para la promoción del Envejecimiento Activo en Bizkaia:

Ø      Favorecer la difusión y comprensión del envejecimiento activo y sus beneficios por parte de las personas mayores y del resto de agentes sociales

Ø      Promover la ruptura de estereotipos negativos asociados a las personas mayores y la comprensión de la diversidad inherente a ese grupo de edad

Ø      Promover la participación de las personas mayores en todos los ámbitos de la vida reforzando los cauces existentes para ello y suscitando en las personas el deseo de hacerlo.

domingo, 5 de octubre de 2014

Maltrato psicológico, rompe tus cadenas emocionales (y 3 de 3)



Cómo actuar ante el maltrato psicológico

No te lo creas, no es cierto, quien bien te quiere no te hace llorar. Quien te quiere te da una visión crítica de la cosas; pero no para destruirte, sino para ayudarte, juntos, a construir. Quien te quiere no te juzga; opina sobre lo que le dices. No te obliga ni se enfada si no llevas a cabo sus decisiones; te sugiere, te aconseja. No hace las cosas por ti, porque sabe hacerlo mejor; está ahí para apoyarte si lo deseas, si te equivocas. No te castiga con gritos ni con la indiferencia cada vez que las cosas no le gustan; se enfada, eso sí, no es perfecto/a, pero te lo expresa sin intención de hacerte daño. Quien te quiere, aunque a veces se equivoque, está ahí para hacerte feliz. Que entiendas esto y lo interiorices, es fundamental para que actúes, pues de no entenderlo, por mucho que te digamos no vas a querer verlo.
Si consideras que estás sufriendo malos tratos psicológicos nuestro mejor consejo es que no pretendas cambiar la situación que estás viviendo. Es difícil que tu agresor cambie; por mucho que te lo diga en los momentos en que te plantees dejarlo. No lo creas, rara vez sucede. Es más, la violencia suele ir creciendo de forma progresiva. No estás ahí para educar a nadie, márchate. Algunos de nuestros consejos te lo pondrán más fácil:
  • Rodéate de tus amigos, familiares… Cuéntale a ellos la situación que estás viviendo. Te sorprenderá cómo te sientes arropada.
  • No te cuestiones a ti mismo/a ni te culpabilices. A lo mejor te has equivocado en algo, pero la violencia no es la respuesta.
  • No mantengas el contacto con el agresor. Ten en cuenta que ahora emocionalmente estás vulnerable, por lo que él/ella puede dar la vuelta a la tortilla en cualquier momento.
  • No temas por si se repite la situación. Recuerda que no es tu culpa, sino la de esa persona, que debido a su desequilibrio emocional no ha sabido disfrutar de tu compañía.
  • No consumas medicamentos, ni alcohol… si emocionalmente te encuentras mal, solicita asistencia psicológica.

Perfil del maltratador psicológico: aprende a reconocerlo

El maltratador psicológico puede ser un hombre o mujer que comparte las siguientes características:
  • Son personas controladoras y con un bajo nivel de autoestima que quieren aumentar a medida que bajan la de la otra persona a la que agreden.
  • Inseguridad en sí mismo.
  • Baja capacidad para gestionar su propias emociones y de empatía hacia los demás.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Posibles rasgos de personalidad psicopáticos (falta de compasión hacia los otros) y pueden llegar a tener creencias sobrevaloradas.
  • Generalmente son amables y encantadores con la mayoría de las personas con excepción de con su víctima.
  • En algunos casos, ellos mismos han sido víctimas de malos tratos, aunque el hecho de haber sido maltratado no implica (ni justifica) que la persona se convierta matratador.
  • Su comportamiento hacia la víctima se caracteriza por una gran variedad de amenazas (echarle de casa, macharse él/ella, llevarse a los hijos, suicidarse…), usa la ironía para dar lugar a la ambigüedad de sus actos, pone en duda la estabilidad emocional de la víctima, la intimida (malos gestos, gritos), se irrita y tiene cambios bruscos de su estado de ánimo con facilidad y constantemente culpa a la víctima de todo lo que va mal.