domingo, 23 de agosto de 2015

Expectativas y frustraciones en la lucha por las igualdades sociales a lo largo del siglo XX (2/2)




Resumen de la charla impartida el 30-10-2014 en Escuela de Ciudadanía de Hartu-emanak por José Antonio Pérez (historiador)
Parte 2 de 2
Publicado en “Apuntes de Actualidad” nº 2

Por tener una visión de conjunto, en el siguiente cuadro hemos ordenado las luchas a favor de las igualdades sociales en el siglo XX:
La lucha por la independencia de los pueblos colonizados.
La lucha por el sufragio universal.
La lucha por los derechos de las mujeres.
La lucha por el respeto a la identidad sexual.
La lucha contra la discriminación racial.
La lucha por los derechos laborales.
La lucha por el acceso a la educación.
La lucha por el acceso a la sanidad.
El proceso de descolonización de los países dominados y expoliados por las grandes potencias comenzará en los años sesenta. Estos procesos de independencia en algunos casos fueron terriblemente trágicos como sucedió en Argelia. En otros como el Sahara español se abandonó a sus habitantes a su suerte. Ese proceso de independencia política se ha concluido en muchos casos a lo largo del siglo XX, pero no podemos decir lo mismo a nivel económico, para las potencias dominantes en la mayoría de los casos fue más beneficioso darles la independencia política y seguir controlando a esos países a través de camarillas locales y de intereses económicos que seguir gestionando esos países directamente. La declaración de los derechos humanos de 1.948 y otras declaraciones abrieron nuevos espacios para el derecho de los pueblos por tanto podemos decir que aunque el balance es positivo aún queda mucho por hacer.
La lucha por el sufragio universal tiene un claro balance positivo, a pesar de que gran parte del siglo XX la mitad de la población, las mujeres, no tendrán derecho a voto, (España reconoce este derecho en 1.931 y no es de los mas tardíos y en alguno de los cantones suizos no se reconocerá el sufragio universal hasta los años 1970 y 1971). A pesar de que a principios de siglo son muy pocos los países donde existe el sufragio universal (el derecho a votar correspondía a los hombres y en algunos caso para votar o ser elegible había que ser propietario o cumplir otros requisitos de índole económica) a pesar de que ha sido una lucha larga y dura se puede decir que el balance ha sido absolutamente positivo al menos en los países democráticos. El mayor logro en este caso consistió precisamente en conseguir el voto de las mujeres, es decir, el de la mitad de la población.
La lucha por los derechos de las mujeres va ligada en sus comienzos a la lucha por el sufragio universal, derecho en gran medida conseguido por la lucha de las sufragistas. Pero las mujeres a lo Largo del siglo XX han peleado y conseguido diferentes cotas de igualdad en aspectos como: los derechos laborales, la educación, y la sanidad, estas luchas han sido lideradas mayoritariamente por organizaciones de izquierda, (partidos y sindicatos) y en menor medida de ciertos sectores liberales. Y todo ello ha sido posible en gran medida al protagonismo que fueron adquiriendo a partir de su organización dentro del movimiento feminista.
La lucha por el derecho a la identidad sexual ha conseguido logros importantes. Que España fuese uno de los primeros países en el reconocimiento del derecho a ser respetados por igual independientemente de la identidad sexual de cada uno, legalizando entre otras cuestiones el matrimonio entre homosexuales con los mismos derechos que el matrimonio mixto, fue algo muy importante. El matrimonio homosexual fue en principio objeto de chanzas pero hoy ha sido reivindicado como uno de los logros más importantes en materia de derechos para unas minorías tradicionalmente discriminadas y aún hoy criminalizadas en numerosos países, como son los homosexuales.
La lucha contra la discriminación racial. Aquella mujer negra, Rosa Parks, que de regreso a su casa después del trabajo se niega a levantarse del asiento del autobús en EE.UU, será el pistoletazo de salida de una lucha que va a durar hasta hoy con muchas metas por alcanzar, pero sin duda el avance durante el siglo XX en esta materia ha sido muy importante.
La lucha por los derechos laborales. Desde principios del siglo XX ya tenemos algunas leyes laborales en Inglaterra que afectan a los sectores que sufren las más sangrantes injusticias de un modo de producción bestial, que son las mujeres y los niños.
A pesar de que existe la creencia de que España siempre ha ido a remolque en esta materia, la ley de 1.873 durante la Primera República ya protege a las mujeres y a los niños de cierto tipo de trabajos. Estas leyes servirán de base para el desarrollo a lo largo del siglo XIX. Por ejemplo en España acabará por implantarse la jornada laboral de 8 horas mediante una ley aprobada en 1.919 tras una larga huelga en Barcelona. Este logro tuvo su origen en la primera huelga realizada en 1.890 en la Arboleda, en la que ya se planteaba no solo la supresión de las cantinas, en las que obligatoriamente tenían que consumir los mineros y los terribles barracones donde tenían que alojarse, sino que también reivindicaban las 8 horas de trabajo.
Hasta la Segunda República el desarrollo de la legislación laboral sufre altibajos, pero será a partir de 1.931 cuando se den las leyes más importantes en la perspectiva de la lucha contra la desigualdad, esto es, que los trabajadores tengan interlocutores que negocien sus condiciones de trabajo. El reconocimiento de los representantes obreros ante la patronal y las instituciones serán un derecho fundamental para el desarrollo de la negociación colectiva en el futuro.
Tras la Guerra Civil y cuarenta años de dictadura será a partir de 1980 cuando se reanude la promulgación de nuevas leyes laborales a favor de la igualdad en el ámbito laboral.
La lucha por el acceso a la educación. Ver los índices de analfabetismo a principios del siglo XX y a finales de siglo, tanto a nivel global como a nivel español, es indicativo de lo que ha sido una enorme transformación. En los años treinta estamos en índices del analfabetismo de un setenta a un ochenta por ciento y aún a principio de los años ochenta del siglo XX, nueve de cada cien hombres y más del veinte de cada cien mujeres eran analfabetos en Andalucía. Cuando el primer gobierno socialista pone en marcha las primeras leyes de educación todavía había entre los catorce y dieciséis años miles de niños sin escolarizar.
El acceso a la sanidad universal ha sido una de las batallas más importantes que dará sus frutos bien entrados los años ochenta. En 1870 el índice de mortalidad infantil en algunas zonas, como en el área minera de Bizkaia alcanzaba el 250 al 270 por mil. Hoy en día solo en algunos de los países más atrasados del mundo tienen estos terribles índices de mortalidad infantil.
De todos es conocido el intento actual por privatizar la sanidad y en este sentido dejar desprotegidos de nuevo a los más débiles. Este es por tanto un tema por el que tendremos que seguir luchando en el presente y en el futuro.
(Fin del resumen)

domingo, 9 de agosto de 2015

Expectativas y frustraciones en la lucha por las igualdades sociales a lo largo del siglo XX (1/2)




Resumen de la charla impartida el 30-10-2014 en Escuela de Ciudadanía de Hartu-emanak por José Antonio Pérez (historiador)
Parte 1 de 2
Publicado en “Apuntes de Actualidad” nº 2
Cuando uno se desayuna con noticias como que veinte españoles reúnen la riqueza de catorce millones de menos afortunados, quiere decir que algo falla para muchos y algo va demasiado bien para un pocos. El gráfico que figura bajo este párrafo representa la evolución de la desigualdad hasta el 2010 a partir del denominado índice Gini. El cero significa la igualdad absoluta y a medida que nos acercamos a él esto representa una reducción de la desigualdad.
Por el contrario, a medida que nos alejamos de esta cifra se produce un aumento de la desigualdad. A partir de esta premisa podemos observar claramente como del 2008 a 2010 el aumento es meteórico, y esta tendencia al alza continúa hasta la actualidad.
Vemos como esta aceleración de la desigualdad por impacto de la crisis nos sitúa a niveles de los años ochenta, es decir, al comienzo de la transición. Y ello nos permite ya avanzar un dato objetivo: lo conseguido en las últimas dos décadas lo hemos perdido en cuatro o cinco años.
Este aumento de la desigualdad, que no se da solo en España sino a nivel mundial, responde a lo que se ha dado en llamar por algunos economistas e historiadores como “la gran divergencia”, o lo que es lo mismo, un proceso de aumento de la desigualdad tras un periodo de largo crecimiento durante el que se había procedido a alcanzar diversas metas de igualdad. Este giro radical hacia el crecimiento de las desigualdades sociales, no es solo fruto de los mercados, sino además y sobre todo, responde a la puesta en práctica del ideario de un proyecto político muy concreto, el Neoliberalismo.
El concepto de Desigualdad.
Para seguir hablando de todo esto, sería conveniente tener un concepto de lo que es la desigualdad y todo lo que ello implica.
Entre muchas definiciones que podemos encontrar he elegido estas dos:
… y de las -El término desigualdad social hace referencia a una situación socioeconómica en la que un grupo o minoría recibe un trato diferente por parte de otro individuo o colectivo con mayor poder social. Las causas de la desigualdad social pueden deberse a razones culturales, religiosas, étnicas, de género…
-La desigualdad se manifiesta en muchas ocasiones a través de aislamiento, marginación y discriminación. Las desigualdades abarcan todas las áreas de la vida social: diferencias educativas, laborales, e incluso pueden llegar a convertirse en diferencias judiciales.
Un poco de Historia.
Uno de los primeros autores que teorizó en torno a la desigualdad fue Rousseau que ya en el siglo XVIII escribió “El origen de la desigualdad entre los hombres”. Junto con otros libros como el “Contrato Social”, va a ir sentando las bases y los principios de la Revolución Francesa y Americana y de los derechos básicos e inalienables del hombre. En el citado libro ya se exponían los argumentos fundamentales de la desigualdad social:
“Considero en la especie humana dos clases de desigualdades: una que yo llamo natural o física…de edad, de salud cualidades del cuerpo y del alma; otra, que puede llamarse desigualdad moral o política porque depende de una especie de convención y porque ha sido establecida, o al menos autorizada, con el consentimiento de los hombres. Esta consiste en los diferentes privilegios de que algunos disfrutan en perjuicio de otros, como el ser más ricos, más respetados, más poderosos y hasta el hacerse obedecer”.
Estas ideas se enmarcan en el final del Antiguo Régimen y son el comienzo de un largo proceso de transformación social que arranca en el último tercio del siglo XVIII y que terminó de consolidarse en el siglo XIX, dando paso a la sociedad contemporánea, donde se establecerán como principios fundamentales: La igualdad, la libertad, la fraternidad y no lo perdamos de vista: la propiedad, puesto que estamos hablando de una revolución burguesa. En la declaración de Independencia de Estados Unidos (1776) se hace referencia explícita además de a estos derechos, al derecho de los gobernados a revelarse contra los gobernantes, algo sobre lo que se está teorizando en la actualidad.
Es el comienzo de la lucha por las desigualdades, es la época de las revoluciones burguesas pero es también la época de la revolución industrial. Inglaterra, ya desde el siglo XVIII, comienza transformar el viejo orden social y económico, aparecen nuevos grupos sociales, fundamentalmente el proletariado.
Estamos pasando de una sociedad estamental a un nuevo orden social. Tanto la revolución industrial como la liberal llegarán a España de una forma más tardía, pero sus consecuencias serán igualmente devastadoras. Cuando la siderurgia británica necesite un mineral de hierro con bajo nivel de fósforo para la transformación del hierro en acero, las minas de Bizkaia van a ser proveedoras de esa materia prima. Todo esto va a transformar no solamente la estructura económica, sino básicamente la estructura social y como consecuencia de ello vamos al comienzo de un flujo migratorio que llega a las zonas industriales y aparecerán nuevos partidos, (Partido Socialista Obrero Español y Partido Nacionalista Vasco en nuestro caso). Todo ese mundo, construido a partir de valores profundamente arraigados en valores tradicionales va a saltar por los aires.
La era del Capitalismo.
Esta sociedad que va surgiendo de la revolución liberal e industrial va generando nuevos grupos sociales, como el proletariado y la burguesía industrial y generando unas desigualdades que serán la base misma del capitalismo. Esta desigualdad se manifestará de diversas formas y una de las más patentes será la del imperialismo, es la época de los grandes imperios, las grandes potencias ávidas de materias primas y nuevos mercados se reparten continentes enteros como África para esquilmar todos sus recursos. Salvo alguna excepción de países emergentes, estos países siguen hoy en día siendo los más pobres del planeta A partir de la reunión de Berlín de 1884-85 donde el imperialismo establece las fronteras de África, el ámbito de influencia de cada potencia y la importancia de cada una de ellas en el contexto mundial, será donde se sienten indirectamente las bases de la desigualdad a nivel de países que salvo excepciones llegará a hasta nuestros días.
Hasta aquí hemos tratado de dar una referencia histórica del origen de las desigualdades que nos sirva como base para hablar de las desigualdades hoy en día.
El siglo XX. Cien años de avances y retrocesos.
Ya en el siglo XIX diferentes teóricos, economistas y filósofos, van a exponer sus ideas sobre las desigualdades. Adam Smith, teórico liberal por excelencia, planteará la desigualdad y el egoísmo como un elemento positivo que contribuya a la dinamización económica, Frente a él, desde los socialistas utópicos hasta los socialistas científicos como Marx y Engels van a teorizar de otra manera sobre la desigualdad social y como luchar contra ella. Serán por tanto los movimientos socialistas e izquierdistas en general –incluidos los la lucha contra las desigualdades. Una parte del liberalismo luchará también a favor de los derechos individuales pero no tanto contra las desigualdades sociales.
En la lucha por la igualdad el siglo XX será un periodo de avances pero también anarquistas- quienes van a ser los protagonistas fundamentales de del comienzo de un claro retroceso a partir de los años setenta. España en este siglo verá reducidas de una forma importante las desigualdades sociales y logrará situarse en una aceptable posición hasta finales de siglo, al menos en teoría.
Después descubriremos como las cifras escondían importantes elementos de desigualdad, sobre todo en un mercado laboral español que a partir de los años ochenta se fue fraccionando, se fue precarizando, se fueron asentando aspectos que han terminado por constituir elementos casi estructurales de nuestro mercado laboral.
(continua en parte 2)

domingo, 26 de julio de 2015

Del trabajo y de la competitividad



Por Marcelino Calle
Miembro de Hartu-emanak

El paro en sociedades desarrolladas no es un hecho coyuntural, es el producto del grado de desarrollo, y llegado el momento, una lacra que nos va acompañar siempre.
Todo el trabajo del mundo conforma una tarta con unas dimensiones definidas, es de un tamaño determinado,  a pesar de la complejidad de las actividades en una sociedad moderna.
De forma paulatina, acompañando los avances tecnológicos, los pedazos de tarta que se comerán las maquinas cada vez será mayor. Todo lo que se pueda mecanizar, es más homogéneo, más barato y más competitivo.
Cada vez es menor la tarta disponible, cada vez es mayor la población activa, en consecuencia el paro se incrementara con el paso de los años.
El sistema actual no puede funcionar porque cada vez necesita menos personas para producir bienes de consumo, y en consecuencia cada vez hay menos personas con capacidad de compra…y ahí esta la contradicción. El sistema necesita demanda para los productos que fabrica y al mismo tiempo echa a los productores al paro porque no los necesita en sus cadenas de producción.
Por otro lado el sistema no permite cambiar, la competitividad se lo impide, nadie se plantea actualmente basar su producción en el empleo masivo de la mano de obra, las maquinas son mas eficaces y mas baratas y por tanto mas competitivas.

-        ¿El paro es coyuntural o signo de nuestro tiempo?
-        ¿Tiene futuro un sistema que no necesita personas para producir?
-        ¿Tiene futuro  un sistema con paro creciente?

II.- De la competitividad.
Cualquier proyecto de negocio se tiene que plantear con tecnología punta, si quiere tener presencia en el mercado.
Las empresas en un libre mercado están obligadas a participar en una carrera de fondo que no tiene fin, el premio es obtener un producto excelente, que no tenga competencia posible, y esto lamentablemente solo es una quimera…
Porque siempre en algún lugar del mundo y en un tiempo cada vez mas breve, aparece alguien con un nuevo producto que mejora al que pensábamos que era insuperable, y si no quieres quedarte obsoleto…tienes que empezar de nuevo, con renovadas energías, con mas exigencias a cada uno de los departamentos, eliminado imperfecciones, sustituyendo normalmente personal por tecnología etc..., etc.…
Hay que ganar como sea, todo por subsistir, todo por la competitividad.
En este sistema, la competitividad esta situada en el puesto numero uno, todo lo demás esta subordinado a ella, incluso las personas que deberían ser los supuestos beneficiarios de cualquier sistema económico. Estamos perdiendo el norte, ¿estamos equivocando el objetivo principal?
En las empresas trabajan personas que no son maquinas, tienen limitaciones en su condición físicas y psíquicas, las personas llegan hasta donde llegan, tienen limites, y si se sobrepasan, como ocurre a menudo, se crea una sociedad enfermiza y despiadada.
Cuando la competitividad realiza la selección natural, y las empresas mas débiles se caen, el trabajo se concentra en unos puntos concretos y el paro, en el resto del tejido empresarial.
A pesar de sus logros, el sistema económico vigente, solamente satisface las necesidades de aquellos que tienen poder adquisitivo y deja morir de hambre a 80.000 personas al día…
… porque no tienen dinero, circunstancia esta que le puede pasar a cualquiera, solo  tiene que parirte tu madre en un lugar adecuado.

- ¿La competitividad tiene que ser el objetivo nº 1?
- ¿Cuál es el futuro, la competitividad o la colaboración?

domingo, 12 de julio de 2015

Más pensiones para las madres con hijos




Por Ismael Arnaiz Markaida
Miembro de Hartu-emanak

El Gobierno de España acordó el pasado día 4, el establecimiento de un complemento en las pensiones de las mujeres que tengan dos o más hijos, y dice que lo hace para incentivar la natalidad. ¿Hay alguien que se pueda creer esto? Veamos. Según el acuerdo, este aumento será aplicado entre los años 2016 y 2019, y por tanto afectará a las mujeres que ahora tienen más de sesenta años. ¿Se cree señor el Rajoy, que estas mujeres se van a animar, ahora, a tener más hijos para ver mejoradas sus futuras pensiones? Ahora bien, si lo que quiere el Gobierno es premiar a las mujeres por los hijos que ya tuvieron, hágalo, pero por motivos de justicia, no para mejorar la tasa de natalidad, y menos por cálculos electorales.
Señor Rajoy, si su Gobierno quiere mejorar la tasa de natalidad, acuérdese de las mujeres que ahora pueden ser madres, y tome decisiones que, de verdad, ayuden a la conciliación laboral y familiar, faciliten la atención de los hijos cuando estos están enfermos, aumenten el periodo de baja laboral por maternidad y/o paternidad, proporcionen incentivos económicos que compensen el mayor gasto familiar que se produce con el nacimiento de los hijos/as, etc. etc.,
Y ya por último y aunque parezca broma, acuérdese de las Amamas y de los Aitites ya que nosotros somos quienes más hacemos, en este País, por aumentar la tasa de natalidad. Y es que son muchas las parejas jóvenes que se deciden a tener hijos, porque cuentan con la ayuda de las Amamas y de los Aitites. Y esto, señor Rajoy, está demostrado.
Lo otro, lo que su Gobierno ha aprobado, tal vez lo único que pueda mejorar serán los  resultados electorales de su Partido. Esos que han quedado tan maltrechos en las pasadas elecciones.

domingo, 28 de junio de 2015

El legado del abuelo



Hartu-Emanak reivindica el papel del mayor como transmisor de cultura en el Día Europeo de la Cooperación entre Generaciones

Por EVA MOLANO
Publicado por El Correo30-abril 2011

La jubilación no es el fin de una vida productiva, si no el principio de otra igual de provechosa y mucho más gratificante. Eso es lo que opinan los miembros de la asociación bilbaína Hartu-Emanak, volcada en el aprendizaje permanente y la participación social de las personas mayores. Una entidad con cada vez más arraigo en la sociedad vizcaína y que ya supera el centenar de socios, una extensa red de colaboradores y el apoyo de instituciones como la Diputación y los ayuntamientos de Bilbao y Barakaldo.
Los integrantes de este organismo quieren romper con las estampas llenas de tipismo concebidas sobre la tercera edad -chicharrillos, costura y huerta- y reivindicar el papel de los jubilados no sólo como ciudadanos activos, si no como transmisores de la cultura y del conocimiento. Porque la experiencia es un grado. De hecho, muchos de sus programas van encaminados a que los jóvenes aprendan de la historia viva que representan y que, gracias a ese contacto, los mayores se enriquezcan y no se 'descuelguen' de la actualidad.
Y con motivo del día europeo para la solidaridad y la cooperación entre generaciones, que se celebraba ayer, los miembros de Hartu-Emanak aprovecharon para reivindicar los beneficios de proyectos que rompen barreras entre las personas en diferentes etapas vitales. Por ello, la Asociación ha convocado la cuarta edición del concurso literario 'El legado de nuestros mayores', que trata de recuperar historias, leyendas y tradiciones orales transmitidas de generación en generación.
Historias en los colegios
Los jóvenes deben identificar a las personas que les han transmitido esas historias, anécdotas o experiencias personales. El plazo de presentación finaliza en noviembre y la entrega de premios se celebrará en Navidad en el Salón de Actos de la biblioteca de Bidebarrieta. «Se llena de niños, jóvenes y mayores que dan lugar a un encuentro intergeneracional de mucho valor», explicó Félix Hernando, responsable de la iniciativa. Los trabajos premiados son editados en una publicación que se difunde entre escuelas y bibliotecas.
Además de jornadas, charlas y actividades, la asociación desarrolla desde 2004 el proyecto 'Barakaldo, ayer' en centros escolares de esta localidad. Se trata de una campaña que lleva a varios jubilados a los colegios para contar la historia del siglo XX en el municipio a los chavales de 13 a 15 años. «Hacen más caso a una persona que ha vivido en primera persona un hecho histórico que a un libro. Además, aprenden a reconocer el esfuerzo y la aportación que han realizado a su presente las generaciones anteriores», explica Hernando.
Ahora, Hartu-Emanak trabaja para extender este proyecto fuera del ámbito escolar y a otros municipios. Este año, 903 alumnos de 12 centros han aprendido la historia de su pueblo de mano de sus mayores, y, desde que comenzara el programa, 3.592.

domingo, 14 de junio de 2015

Derechos de las personas mayores



Derechos de las personas mayores
Hartu emanak
Si consideramos la “vulnerabilidad” como la falta de capacidades de un individuo o un grupo para satisfacer la mayoría de sus necesidades básicas, y consideramos la “discriminación por edad” al conjunto de acciones u omisiones que tienden a tratar al individuo o a una colectividad con estándares inferiores en comparación con otros que no son miembros de esa colectividad definida en función de la edad, podemos concluir que la comunidad internacional ha reconocido explícitamente los derechos humanos de grupos vulnerables específicos, tales como las mujeres o los niños, pero no ha hecho lo mismo con el grupo vulnerable de las personas de edad avanzada (Ferrer Lues y Peláez, 2001).
En relación a ello, y aunque no se dedica de forma expresa a las personas mayores, hay que hacer mención a la Carta Internacional de los Derechos Humanos, que comprende la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Los pactos son textos generales, auténticos tratados internacionales destinados a la protección de los derechos de todas las personas. La Declaración Universal es una Resolución, concretamente la 217 (III), votada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el día 10 de diciembre de 1948. Su condición formal no es, en consecuencia, la de un tratado internacional, que para su incorporación al ordenamiento ha de celebrarse válidamente y publicarse con carácter oficial. Sin embargo, no resultaría adecuado a la realidad de la sociedad internacional contemporánea limitar pura y simplemente las características de aquella Declaración a las que definen cualquier otra resolución emanada de la Asamblea General (Saiz Arnaiz, 1999).
Estos textos tienen, como se señala anteriormente, carácter general, por lo que no incorporan en su articulado relaciones de derechos que correspondan específicamente a las personas mayores. Sin embargo, comprenden derechos cuyo disfrute corresponde de forma exclusiva a éstos, como el derecho a la protección en la vejez, o derechos que tienen gran importancia para las personas de edad avanzada, como el derecho a recibir servicios sociales o a disfrutar de un nivel de vida adecuado.
No obstante, la práctica totalidad de los derechos que se recogen en estos instrumentos tienen un destinatario general, las personas, con independencia de su sexo, edad, raza, confesión religiosa o afiliación política. Estos derechos, con mayor o menor grado de desarrollo, se han ido incorporando a las constituciones, entre ellas a la española, y han ido penetrando, en cascada, en muchos sectores del ordenamiento jurídico, incluidas las leyes dedicadas a las personas mayores de buena parte de las comunidades autónomas existentes en España. Se trata, a juicio de Paneque (2007), de un error, pues la repetición en cascada de derechos ya proclamados no contribuye a hacer éstos más efectivos sino que, al contrario, diluye en un listado desproporcionado los derechos específicos que el ordenamiento jurídico reconoce a un colectivo determinado, y complica su aprehensión y conocimiento por parte de los destinatarios de los mismos.

domingo, 31 de mayo de 2015

El 'mayor' que hay en cada uno



Por Marcela Nora Stanek
vicepresidenta y mediadora de AMME
Publicado en EntreMayores el Miércoles
15 de Octubre de 2014


Sin duda todos somos “mayores” para alguien: a los 35 somos mayores para los jóvenes de 20, a los 45 somos “viejos” para los alumnos de la ESO. Pero… ¿qué es “ser mayor”? Nos hacemos mayores cuando envejecemos, pero hay tantas maneras de envejecer como de vivir. Imposible definir “ser mayor” de manera universal. Y nuestra manera de vivir hoy configura nuestra manera de “ser mayor” de mañana. También nuestra manera de mirar a los mayores construye nuestro “ser mayor” del futuro. ¿Qué vemos en las personas mayores? ¿Qué estamos construyendo?
Esa mirada condiciona nuestra comunicación. En cada palabra, en cada gesto, en cada silencio, y en cada acción, estamos revelando nuestra imagen interior de la persona mayor. Y allí podemos encontrar respeto, valoración, admiración, cariño, gratitud… Pero también podemos encontrar diferencias, cambios, temores, impaciencia y faltas de aceptación…
Comunicarse no siempre es fácil. Menos aún cuando las diferencias generacionales son marcadas. Pero es muy importante para que la vida de nuestros seres queridos mayores sea fecunda en cada uno de nosotros, para que podamos recibir de ellos el mensaje que nos quieran dar, para poder resolver de manera positiva los conflictos que se hayan ido generando o que puedan ir surgiendo.
Debemos tomar conciencia de la importancia que tiene el trato que brindamos a las personas mayores, por ellas mismas, por nosotros, y porque con nuestro trato y consideración estamos enseñando a las nuevas generaciones cómo valorar y respetar la vida.
Por ello en Amme, (Asociación de Mediadores para los Mayores y su Entorno) hemos adoptado esta máxima: “Los ojos con los que miramos a nuestros mayores son las manos con las que construimos nuestro propio envejecimiento”.
Queremos con nuestra labor ayudar a construir entre todos una mirada que reconozca sus proyectos e ilusiones, sus intereses, que respete sus preferencias y decisiones, que escuche sus preocupaciones, valore sus posibilidades y dificultades. Una mirada que los redescubra como protagonistas.

domingo, 17 de mayo de 2015

Ciudades adaptadas a las Personas Mayores

Por Ismael Arnaiz Markaida

Socio Hartu Emanak

29 de junio de 2010, la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso en marcha la Red Mundial de Ciudades Adaptadas a las Personas Mayores, con el objetivo de ayudar a las ciudades a crear entornos urbanos que permitan a las Personas Mayores seguir siendo miembros activos y sanos de la sociedad.

Con esta decisión, la OMS trata de hacer hincapié en las aportaciones positivas de las Personas Mayores a la sociedad, ya que, según el doctor John Beard, Director del Departamento de Envejecimiento y Ciclo Vital de la OMS:  «Las personas de edad son un recurso vital para las familias y la sociedad, que a menudo se pasa por alto, y sus aportaciones no se materializarán cabalmente a menos que se mantengan sanas y se derriben las barreras que les impiden involucrarse en la vida de las familias y la comunidad.»

Pero la iniciativa de la OMS acerca de las Ciudades Adaptadas a las Personas Mayores comenzó años antes, con la determinación de los elementos clave del entorno urbano que apoyan el envejecimiento activo y sano. La investigación efectuada en 33 ciudades confirmó la importancia de que las Personas Mayores tengan acceso al transporte público, los espacios al aire libre y los edificios, así como la necesidad de brindarles una vivienda decorosa, apoyo de la comunidad y servicios de salud.

Además, esta investigación puso de relieve la necesidad de fomentar los vínculos que permiten a estas personas ser miembros activos de la sociedad, combatir los prejuicios por motivos de edad y brindarles más oportunidades de participación social, para lo cual las ciudades participantes deben emprender un proceso continuo de evaluación y ejecución. Los miembros de la Red se comprometen a adoptar medidas eficaces para crear un ambiente mejor para sus residentes de mayor edad.

En nuestro entorno más próximo, municipios como Durango y Bilbao ya se han incorporado a la Red de Ciudades Adaptadas a las Personas Mayores, y desde la Diputación Foral de Bizkaia se está animando a la incorporación de otros, con el fin de que Bizkaia llegue a ser un Territorio Adaptado a las Personas Mayores.

Deseamos que así sea, pues no, sólo, es cuestión de “vivir más”, sino también de “vivir mejor”. O como se suele decir, no sólo es importante “dar años a la vida”, sino también “dar vida a los años”, y eso se consigue con un Envejecimiento Activo, que sea saludable para la persona que envejece, y rentable para la sociedad en la que envejece.


domingo, 3 de mayo de 2015

Diez consejos para luchar contra el maltrato a las personas mayores



Publicado por “Madurez activa”
Primavera 2014. Publicación 24


Diez consejos para luchar contra el maltrato a las personas mayores
1. El Código Penal hace leve referencia a las personas mayores, pero el castigo al abuso y maltrato está diluido. Es el Art. 544 del Código Penal el que regula la que se conoce como la Orden de Protección a las víctimas de violencia doméstica, y a las que se pueden acoger las personas mayores que no estén asociadas a Discapacidad.
2. Como primer paso para regular el maltrato a personas mayores, se ha creado una Mesa Estatal, liderada por HelpAge España para solicitar una Convención Internacional por los Derechos de las Personas Mayores (informaciónen página 23). Mientras se aprueba, se recomienda acudir a la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad cuando se trate de maltrato a personas mayores con discapacidad.
3. Utilizar los teléfonos del maltrato a personas mayores que existen en las Comunidades Autónomas, gratuitos y anónimos. Son servicios públicos accesibles al ciudadano que atienden las 24 horas al día. En caso de dudas, el Gobierno de España lo centraliza a través del Imserso, con un teléfono de información: 901 109 899
4. Es el maltrato Psicológico el más extendido, porque se trata del más difícil de detectar y sobre todo el más complejo de demostrar ante la Ley. En estos casos, se aconseja la sensibilización familiar, ya que es la educación de la familia la mejor herramienta para prevenir este tipo de maltrato, incluso más que en las leyes.
5. El más peligroso de los maltratos es “la soledad”, cuando ésta lleva al “aislamiento”, por lo que deteriora a la persona psicológica y físicamente. Se aconseja las denominadas “estrategias de afrontamiento” de la soledad, cuya clave principal es la distribución y percepción del tiempo.
6. Se reivindica el papel que pueden desempeñar las asociaciones de personas mayores en este asunto, desde las pequeñas a las grandes organizaciones. Se aconseja que redacten pautas para su propia protección y las eleven a las instituciones políticas, tal y como se hizo con la “Discapacidad”. Ahora es el momento oportuno.
7. Se recomienda el buen uso de los medios de comunicación, con conocimiento y estrategias. Son herramientas primordiales para la sensibilización social y, hasta ahora, no se han utilizado correctamente porque se ofrecen datos sesgados y puntuales. Las mismas personas mayores tienen que aprender a ser “fuentes” informativas, tanto individualmente como a través de sus instituciones, y contar las noticias con voz propia y correctamente.
8. Para evitar el maltrato, el juez Illana aconseja que las personas mayores eviten realizar una cuenta bancaria mancomunada –y menos con un familiar–. Del mismo modo, nos insta a que las herencias no se hagan en vida. Los dos supuestos deben ir adecuadamente en testamentos para evitar abusos (los más comunes desgraciadamente).
9. Cuando existe un caso de maltrato, se puede acudir a la Policía Nacional y Local, Guardia Civil, Servicios Sociales e instituciones administrativas para su denuncia, mucho antes que a la Fiscalía. Estas instituciones tienen que tener formularios y formación para atender a las víctimas; están obligadas, porque es donde se “debe” denunciar.
10. Estar informado es un derecho, y cuando se niega, es un maltrato. Se advierte a las personas mayores que su integración en la información es fundamental, a través de las TIC, de la comunidad, de los centros sociales. Se trata de una cuestión de empoderamiento, de estudiar y de interesarse en su propio beneficio

domingo, 5 de abril de 2015

Ser Mayor en la Sociedad Actual





Por Ismael Arnaiz Markaida
Miembro de Hartu-emanak

Cada vez somos más los que formamos parte de ese colectivo conocido como “los mayores”, y ante esta realidad es inevitable hacernos varias pregunta: ¿qué es ser mayor en la sociedad actual? ¿Somos un colectivo homogéneo, con iguales necesidades y capacidades? ¿Los “mayores” del siglo XXI, somos iguales que los mayores de hace cincuenta o más años? Y por último, otra pregunta fundamental: ¿el colectivo de personas mayores somos un problema o una oportunidad?
Y es que, si se nos ve como miembros pasivos de la sociedad, que no producimos pero si consumimos, como demandantes compulsivos de los servicios de salud, o como una carga para los presupuestos del Estado, la imagen de los mayores y del envejecimiento, será negativa.. En definitiva, nos verán como un PROBLEMA que los gobiernos tienen la obligación de resolver, en “beneficio del bien común”.
Y esto es peligroso, ya que, desde un punto de vista puramente economicista, alguien podría pensar que la solución pasa por frenar o reducir el incremento de la Esperanza de Vida, estableciendo algún tipo de discriminación por motivos de edad en los servicios de salud, recortando más las pensiones para que perdamos calidad de vida, y quien sabe si hasta pueden pensar en la eutanasia.
Como ninguna de estas soluciones serían aceptables en una sociedad moderna, democrática y respetuosa con los Derechos Humanos, la solución que ya se propuso en 1982, en la I Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, es la de crear las condiciones sociales, políticas y económicas necesarias, para que el envejecimiento del conjunto de la sociedad pueda ser una OPORTUNIDAD, en lugar de ser un PROBLEMA.
Por eso, en aquella primera Asamblea, y en la segunda que se celebró en Madrid en 2002, se establecieron líneas de actuación para hacer posible que la etapa del envejecimiento que vivimos las Personas Mayores, sea SALUDABLE para nosotros, y al mismo tiempo RENTABLE para el conjunto de la Sociedad en la que envejecemos
Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su documento “ENVEJECIMIENTO ACTIVO UN MARCO POLÍTICO” (2001), propone un modelo, una forma de vivir y gestionar el envejecimiento, soportado en tres pilares básicos: SALUD, DIGNIDAD y PARTICIPACIÓN SOCIAL, teniendo en cuenta los determinantes del envejecimiento en cada lugar y el respeto a los Principio de Naciones Unidas a favor de las Personas Mayores (1991)
Este modelo de Envejecimiento Activo necesita de un cambio profundo en las propias personas, y en quienes tienen responsabilidades políticas, sobre esta materia, en las Instituciones Públicas, ya que, para promover el Envejecimiento Activo, es necesario complementar las políticas basadas, casi exclusivamente, en la prestación de servicios a las Personas Mayores para que estemos descansadas, distraídas y ocupemos el “tiempo libre”, con otras políticas activas que permitan aprovechar, en beneficio del conjunto de la sociedad, el “capital social y cultural”que poseemos, pasando del “hacer para” al “hacer con”, de forma que las propias personas participemos activamente, y no sólo “tomemos parte” en aquello que nos ofrecen.
Por lo tanto, “los mayores” en la Sociedad actual, no somos un PROBLEMA, sino una OPORTUNIDAD. El secreto consiste en envejecer con SALUD, DIGNIDAD y PARTICIPACIÓN SOCIAL, o dicho de otra manera, en un envejecimiento “saludable” para la persona que envejece y “rentable” para la sociedad en la que envejece.