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domingo, 3 de mayo de 2015

Diez consejos para luchar contra el maltrato a las personas mayores



Publicado por “Madurez activa”
Primavera 2014. Publicación 24


Diez consejos para luchar contra el maltrato a las personas mayores
1. El Código Penal hace leve referencia a las personas mayores, pero el castigo al abuso y maltrato está diluido. Es el Art. 544 del Código Penal el que regula la que se conoce como la Orden de Protección a las víctimas de violencia doméstica, y a las que se pueden acoger las personas mayores que no estén asociadas a Discapacidad.
2. Como primer paso para regular el maltrato a personas mayores, se ha creado una Mesa Estatal, liderada por HelpAge España para solicitar una Convención Internacional por los Derechos de las Personas Mayores (informaciónen página 23). Mientras se aprueba, se recomienda acudir a la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad cuando se trate de maltrato a personas mayores con discapacidad.
3. Utilizar los teléfonos del maltrato a personas mayores que existen en las Comunidades Autónomas, gratuitos y anónimos. Son servicios públicos accesibles al ciudadano que atienden las 24 horas al día. En caso de dudas, el Gobierno de España lo centraliza a través del Imserso, con un teléfono de información: 901 109 899
4. Es el maltrato Psicológico el más extendido, porque se trata del más difícil de detectar y sobre todo el más complejo de demostrar ante la Ley. En estos casos, se aconseja la sensibilización familiar, ya que es la educación de la familia la mejor herramienta para prevenir este tipo de maltrato, incluso más que en las leyes.
5. El más peligroso de los maltratos es “la soledad”, cuando ésta lleva al “aislamiento”, por lo que deteriora a la persona psicológica y físicamente. Se aconseja las denominadas “estrategias de afrontamiento” de la soledad, cuya clave principal es la distribución y percepción del tiempo.
6. Se reivindica el papel que pueden desempeñar las asociaciones de personas mayores en este asunto, desde las pequeñas a las grandes organizaciones. Se aconseja que redacten pautas para su propia protección y las eleven a las instituciones políticas, tal y como se hizo con la “Discapacidad”. Ahora es el momento oportuno.
7. Se recomienda el buen uso de los medios de comunicación, con conocimiento y estrategias. Son herramientas primordiales para la sensibilización social y, hasta ahora, no se han utilizado correctamente porque se ofrecen datos sesgados y puntuales. Las mismas personas mayores tienen que aprender a ser “fuentes” informativas, tanto individualmente como a través de sus instituciones, y contar las noticias con voz propia y correctamente.
8. Para evitar el maltrato, el juez Illana aconseja que las personas mayores eviten realizar una cuenta bancaria mancomunada –y menos con un familiar–. Del mismo modo, nos insta a que las herencias no se hagan en vida. Los dos supuestos deben ir adecuadamente en testamentos para evitar abusos (los más comunes desgraciadamente).
9. Cuando existe un caso de maltrato, se puede acudir a la Policía Nacional y Local, Guardia Civil, Servicios Sociales e instituciones administrativas para su denuncia, mucho antes que a la Fiscalía. Estas instituciones tienen que tener formularios y formación para atender a las víctimas; están obligadas, porque es donde se “debe” denunciar.
10. Estar informado es un derecho, y cuando se niega, es un maltrato. Se advierte a las personas mayores que su integración en la información es fundamental, a través de las TIC, de la comunidad, de los centros sociales. Se trata de una cuestión de empoderamiento, de estudiar y de interesarse en su propio beneficio

domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Es la sociedad actual justa con los mayores?



Por Paola Fernández

En eldiarionorte.es 31/8/2014

 

La psicóloga Gema Rojo ha analizado el trato que reciben las personas mayores en nuestra sociedad en los Cursos de Verano de la UPV
A su juicio, “los mayores han cambiado mucho en poco tiempo, pero la sociedad no ha cambiado la imagen que tiene de ellos".
"Mientras que durante años los mayores eran personas importantes en la familia, ahora son una carga", apunta Rojo.

La imagen que tenemos de las personas mayores muchas veces no se corresponde con la realidad. Porque ¿A quién le vienen a la cabeza los Rolling Stone como  personas mayores? pero lo son. Normalmente tenemos ideas preconcebidas de cómo es una persona mayor y como consecuencia les tratamos de manera inadecuada. La psicóloga de la Universidad CEU San Pablo de Madrid Gema Rojo ha indicado, durante los Cursos de Verano de la UPV/EHU, que “hay que repensar la imagen que tenemos de las personas mayores”. A su juicio, los mayores “han cambiado mucho en poco tiempo, pero la sociedad no ha cambiado la imagen que tiene de ellos”.
Durante el Curso ‘Mal trato o Maltrato: ¿Cómo se trata a las personas mayores en la sociedad actual?’ varios expertos han tratado los malos tratos hacia las personas de la tercera edad. Sin embargo, Rojo señala que al ser un concepto “totalmente distinto” al maltrato infantil o a la violencia de género, “son más difíciles de detectar,  por ejemplo, conductas más sutiles”. Y en todo esto juegan un papel importante los estereotipos.
Según ha destacado la ponente, los estereotipos psicológicos les pueden hacer ser incluso más dependientes. Por ejemplo, el hecho de tratarles como niños en cualquier ámbito de la vida. Rojo apunta que esta es una situación muy común en los geriátricos en donde no sólo “se les habla como niños”, sino que incluso durante sus actividades “se les ponen juegos y canciones para niños”. Otro de los estereotipos que destaca es el social. Muchas veces se considera a las personas mayores improductivas, sin embargo Rojo se pregunta “¿cómo va a ser improductivo alguien que cuida de los nietos, realiza actividades e incluso es el sustento de muchas familias?”.
"Edadismo"
Como consecuencia a todos los estereotipos se produce el “Edadismo”, esto es, la discriminación por edad. La psicóloga considera que esta discriminación está “al mismo nivel que el sexismo, lo que pasa es que es muy sutil”. “Mientras que durante años los mayores eran personas importantes en la familia, ahora son una carga”, apunta Rojo. Por ello, la gente no quiere envejecer, porque “tiene la sensación de que todo lo que le va a pasar es malo”.
El “Edadismo” influye en las personas mayores a nivel cognitivo, emocional y conductual, y “esa falta de control sobre su vida les puede llevar a la depresión”. Rojo también recuerda que muchos médicos cuando una persona mayor va a la consulta, los médicos muchas veces creen que “todo lo que le pasa es de la edad y no les hacen mucho caso”. En este sentido, ha puntualizado que “incluso se les considera una carga para el sistema sanitario”. Ante todo esto la psicóloga considera que “es importante escuchar a los mayores y darnos cuenta de que tenemos ideas erróneas para poder corregirlas”.

domingo, 5 de octubre de 2014

Maltrato psicológico, rompe tus cadenas emocionales (y 3 de 3)



Cómo actuar ante el maltrato psicológico

No te lo creas, no es cierto, quien bien te quiere no te hace llorar. Quien te quiere te da una visión crítica de la cosas; pero no para destruirte, sino para ayudarte, juntos, a construir. Quien te quiere no te juzga; opina sobre lo que le dices. No te obliga ni se enfada si no llevas a cabo sus decisiones; te sugiere, te aconseja. No hace las cosas por ti, porque sabe hacerlo mejor; está ahí para apoyarte si lo deseas, si te equivocas. No te castiga con gritos ni con la indiferencia cada vez que las cosas no le gustan; se enfada, eso sí, no es perfecto/a, pero te lo expresa sin intención de hacerte daño. Quien te quiere, aunque a veces se equivoque, está ahí para hacerte feliz. Que entiendas esto y lo interiorices, es fundamental para que actúes, pues de no entenderlo, por mucho que te digamos no vas a querer verlo.
Si consideras que estás sufriendo malos tratos psicológicos nuestro mejor consejo es que no pretendas cambiar la situación que estás viviendo. Es difícil que tu agresor cambie; por mucho que te lo diga en los momentos en que te plantees dejarlo. No lo creas, rara vez sucede. Es más, la violencia suele ir creciendo de forma progresiva. No estás ahí para educar a nadie, márchate. Algunos de nuestros consejos te lo pondrán más fácil:
  • Rodéate de tus amigos, familiares… Cuéntale a ellos la situación que estás viviendo. Te sorprenderá cómo te sientes arropada.
  • No te cuestiones a ti mismo/a ni te culpabilices. A lo mejor te has equivocado en algo, pero la violencia no es la respuesta.
  • No mantengas el contacto con el agresor. Ten en cuenta que ahora emocionalmente estás vulnerable, por lo que él/ella puede dar la vuelta a la tortilla en cualquier momento.
  • No temas por si se repite la situación. Recuerda que no es tu culpa, sino la de esa persona, que debido a su desequilibrio emocional no ha sabido disfrutar de tu compañía.
  • No consumas medicamentos, ni alcohol… si emocionalmente te encuentras mal, solicita asistencia psicológica.

Perfil del maltratador psicológico: aprende a reconocerlo

El maltratador psicológico puede ser un hombre o mujer que comparte las siguientes características:
  • Son personas controladoras y con un bajo nivel de autoestima que quieren aumentar a medida que bajan la de la otra persona a la que agreden.
  • Inseguridad en sí mismo.
  • Baja capacidad para gestionar su propias emociones y de empatía hacia los demás.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Posibles rasgos de personalidad psicopáticos (falta de compasión hacia los otros) y pueden llegar a tener creencias sobrevaloradas.
  • Generalmente son amables y encantadores con la mayoría de las personas con excepción de con su víctima.
  • En algunos casos, ellos mismos han sido víctimas de malos tratos, aunque el hecho de haber sido maltratado no implica (ni justifica) que la persona se convierta matratador.
  • Su comportamiento hacia la víctima se caracteriza por una gran variedad de amenazas (echarle de casa, macharse él/ella, llevarse a los hijos, suicidarse…), usa la ironía para dar lugar a la ambigüedad de sus actos, pone en duda la estabilidad emocional de la víctima, la intimida (malos gestos, gritos), se irrita y tiene cambios bruscos de su estado de ánimo con facilidad y constantemente culpa a la víctima de todo lo que va mal.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Maltrato psicológico, rompe tus cadenas emocionales (2/3)


 
El maltrato psicológico se subdivide en las siguientes categorías en cuanto a sus manifestaciones:
  • Maltrato económico o financiero

El maltratador quiere controlar de forma absoluta los recursos económicos de la víctima. Para ello controla sus ingresos, no le permite trabajar, le solicita que justifique los gastos, le obliga a pedir préstamos, le permite un presupuesto de gasto límite, hace las compras para que la víctima no tenga dinero, le corta el teléfono, no le permite el acceso a las cuentas bancarias, le castiga/recompensa con el dinero, etcétera.
  • Maltrato estructural

El maltratador ejerce un poder sobre la víctima basándose en la desigualdad que, según él le hace superior. Para ello emplea frases para desvalorizarle y con imperativos (por ejemplo “esto es así porque quiero yo”), toma decisiones sin consultarle, le cuestiona las suyas, le recuerda sus fallos de forma persistente, no se compromete a hacer nada por ella, le obliga a asumir responsabilidades, le obliga a mantener relaciones sexuales y la castiga con la indiferencia o el enfado cuando se niega a mantenerlas.
  • Maltrato espiritual

Se refiere a la eliminación o ridiculización de las creencias o ideales de la víctima obligándole a aceptar las suyas propias. En este caso el maltratador no le deja elegir o minusvalora sus decisiones, constantemente le recuerda que sabe hacer las cosas mejor que ella, no le permite hacer actos acorde a sus creencias o los ridiculiza, habla mal de personas que comparten los ideales de ésta…
  • Maltrato social

Tiene lugar cuando se aísla a la víctima reduciendo sus relaciones sociales, controlándolas o ridiculizándola delante de éstas. Otras de las manifestaciones son escuchar sus conversaciones, leer sus mensajes de texto o correo electrónico, le restringe las relaciones con sus familiares y amigos, le acompaña de forma obligada siempre que queda con amigos, no le da oportunidades para conocer gente nueva, le ridiculiza cuando habla delante de otras personas, le saca defectos delante de sus amigos, etcétera.

Cómo prevenir el maltrato psicológico

Aunque podemos prevenir el maltrato psicológico, es importante que la víctima sepa que ella no tiene la culpa de sufrirlo y que dicho padecimiento no es debido a que no haya sabido evitarlo. El único culpable es el agresor. Para poder prevenir el maltrato psicológico es necesario informar a la sociedad de qué se entiende por éste y cuáles son sus secuelas.
Algunas personas que ya lo sufren no se han percatado de ello, por lo que cuando quieren parar la situación lo tienen mucho más complicado, ya que sus fuerzas y seguridad en sí mismas han mermado lo suficiente para que comiencen a cuestionarlo.
Al mismo tiempo, de nuevo aquí la formación acerca de aspectos comunicativos y defensa de derechos personales desde etapas tempranas es muy importante. Es fundamental que crezcamos desarrollando un estilo comunicativo asertivo y que aprendamos a hacer respetar nuestros derechos sin violar los de los demás. La escuela tiene un papel importante en todo ello, pero más aún el núcleo familiar transmitiendo esta actitud a sus hijos.

domingo, 24 de agosto de 2014

Maltrato psicológico, rompe tus cadenas emocionales (1/3)



Maltrato psicológico, rompe tus cadenas emocionales (1/3)

Existe un tipo de violencia sorda, muda, invisible: el maltrato psicológico. La mayoría de las definiciones coinciden en describir el maltrato psicológico como cualquier tipo de comportamiento repetido de carácter físico, verbal, activo o pasivo, que agrede a la estabilidad emocional de la víctima, de forma continua y sistemática. El objetivo de dicho comportamiento es hacer sufrir a la víctima mediante la intimidación, culpabilización o desvalorización aprovechando el amor o cariño que ésta siente hacia su agresor.
Este tipo de maltrato es el más difícil de identificar y evaluar por lo que la gravedad se estima según su frecuencia e impacto psicológico que ocasiona a la víctima. A pesar de que muchas personas lo asocian con las malas relaciones de pareja, el maltrato psicológico puede aparecer en distintos ámbitos. pareja, familia y trabajo, pudiendo ejercerse por parte de un hombre hacia una mujer o viceversa.
A continuación, te mostramos cómo puedes reconocerlo, cuál es el perfil de víctima y maltratador y cómo podemos actuar para prevenirlo y para romper con las cadenas emocionales que atan a la persona maltratada de aquella que la maneja psicológicamente.

Manifestaciones del maltrato psicológico: cómo saber si lo sufres

¿Seré yo que me lo tomo muy a la tremenda? ¿Lo habré provocado yo? ¿Tal vez si hubiera contestado de otra forma…? Mejor no le digo que… no va a ser que… Estos diálogos son frecuentes en las personas maltratadas con relación a su agresor. Si debido al agotamiento emocional al que están sometidas las víctimas son capaces de justificar una agresión física, cuánto más no van a ser capaces de justificar una agresión no patente, aparentemente subjetiva como es el maltrato psicológico. Por ello, es importante informar a las personas acerca de qué tipo de comportamientos no deben estar nunca permitidos cuando se dan de forma repetida.

domingo, 10 de agosto de 2014

El maltrato psicológico, causa para desheredar



Ismael Arnaiz Markaida
Socio de Hartu-eamanak
El Tribunal Supremo ha considerado, en una sentencia reciente, que el maltrato psicológico a los padres debe interpretarse como motivo para desheredar a los hijos, ya que se asimila al maltrato de obra y a las injurias graves de palabra que contempla el Código Civil como justas causas para excluir de la herencia a los descendientes.
De esta forma, el alto tribunal confirmó la decisión de la Audiencia de Málaga que rechazó la demanda de dos hijos que reclamaban la nulidad de la cláusula del testamento de su padre, que los desheredó por este motivo y que reclamaron el derecho a percibir la legítima, es decir, recibir las dos terceras partes de la herencia que les corresponde forzosamente si no hay causa de desheredación.
A partir de esta sentencia, la polémica está servida.
¿Es justo privar al testador de la libertad la dejar sus bienes a quien crea que son merecedores de ello? O dicho de otra manera, ¿es justo que el testador esté obligado a dejar una parte de sus bienes a quienes (en este caso los hijos) no le han prestado la ayuda y el acompañamiento esperado cuando han tenido necesidad de ello? O peor aún, ¿Es justo que el testador tenga que dejar parte de sus bienes a quienes le han abandonado o incluso maltratado?.
Según palabras de Don Adrián Celaya, la legítima tiene como misión proteger a los hijos e impedir que los padres puedan cometer una injusticia, dejando sus bienes a otras personas. Pero lo que no tiene sentido, es evitar una injusticia, con otra injusticia, como puede ser el que, por obligación, se tenga que dejar una parte de los bienes a los hijos, independientemente de su comportamiento hacia los padres. Por eso, la legislación establece unos casos concretos que permiten privar a los hijos del beneficio de la “legítima”.
Lo que ahora ha hecho el Tribunal Supremo es añadir como motivo para privar a los hijos de la “legítima”, el maltrato psicológico y el abandono, por parte de los hijos a sus padres.
Ante esta sentencia, parece razonable hacer la siguiente reflexión.
A lo largo de la vida, “el común de los mortales” (y nunca mejor dicho lo de mortales) vamos haciendo un patrimonio, como popularmente se dice, para “un por si acaso”, “para el día de mañana”.... y también, para “dejar algo a los hijos”. Claro que sí. Para eso es el patrimonio. Pero ojo, en ese orden. Primero, estar cubiertos ante posibles “contratiempos”. Segundo, poder afrontar, económicamente, las necesidades “del día de mañana” (con clara referencia a las necesidades de la ancianidad). Y tercero, “dejar a los hijos” lo que quede. Creo que esto lo entendemos todos, pues se basa en un funcionamiento de la familia y en unos comportamientos, lógicos y naturales, de todos sus miembros. Es decir, los padres cumplen sus obligaciones con los hijos, y estos con los padres.
Pero no siempre es así. Todos sabemos que los modos de vida actuales impiden, en muchos casos, que los hijos puedan atender a sus padres, en esa etapa de la vida en la que aparecen las dependencias a causa de enfermedades o simplemente por la edad.
Otra cosa en cuando, aun pudiendo, no se quiere prestar la atención necesaria, o incluso se produce abandono y/o maltrato psicológico o de cualquier otra naturaleza. Y es en estos casos, cuando tiene aplicación y es justo aplicar el desheredamiento de esos hijos, mediante la aplicación de la sentencia recientemente dictada por el Tribunal Supremo de Justicia.

domingo, 8 de junio de 2014

Día 15 de Junio




Día mundial de toma de consciencia del abuso y maltrato en la vejez.

El próximo 15 de Junio, se celebra el Día mundial de toma de consciencia del abuso y maltrato en la vejez.
El abuso y el maltrato de las personas mayores no es un problema todavía reconocido por la sociedad. Las personas mayores sufren maltrato físico, psicológico, sexual y económico en una mucha mayor medida que lo que la sociedad está dispuesta a admitir. Si tenemos en cuenta de que en 2050 un tercio de la población de Europa tendrá más de 60 años, el abuso y maltrato de las personas mayores es un problema que nos afecta y nos afectará a todos en los próximos años.
Según una encuesta realizada para la Organización Mundial de la Salud, en los Estados Unidos, el 36% de los cuidadores profesionales a domicilio declararon haber sido testigo de, por lo menos, un abuso físico de una persona mayor el año anterior a la encuesta;  y 40% confesaron haber abusado psicológicamente de sus pacientes en el mismo periodo de tiempo.
En Europa, la Organización Mundial de la Salud estima que por lo menos 4 millones de personas mayores sufren abusos cada año. Se estima también que alrededor de 2500 personas mayores mueren cada año por abusos o maltratos.
Existen varios factores de riesgo de abuso para una persona mayor, pero el más determinante podría ser el aislamiento: muchos ancianos están solos por la pérdida de amigos y de miembros de la familia, o por enfermedades mentales o físicas. Los cambios en la estructura familiar también les afectan, por ejemplo, por la migración de los jóvenes a otras zonas geográficas, lo que deja a los padres solos.
Los objetivos del Día mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez son:
- Dar la posibilidad a las personas mayores de ejercer sus derechos y defender sus intereses,
- Amplificar la toma de conciencia general sobre la discriminación y el maltrato en la vejez.
- Educar para que la percepción social de las personas mayores sea más positiva.
- Fomentar las relaciones intergeneracionales.

domingo, 27 de abril de 2014

Malos tratos



Extraído de “Los derechos de las personas mayores
y la prevención del mal trato”
Por Francisco Javier Leturia y
Nerea Etxaniz
La expresión “malos tratos” se ha ido adaptando en los últimos años y de forma paulatina a modos más suaves de expresión y así empiezan a ser frecuentes, y a estar, en cierto modo, homologadas, expresiones como “trato inadecuado”. La denominación malos tratos tiene un contenido mucho más relacionado con la punibilidad de las acciones que se salen del trato normalizado, y que pueden ser constitutivas de delito o falta. En ocasiones el término trato inadecuado podría ser útil para definir aquellas situaciones que denotan una insuficiencia o incorrección pero no constituyen maltrato. No obstante esta matización sería mejor consensuarla una vez que se avance en la sensibilización adecuada respecto al tema, se definan correctamente “el trato adecuado, el buen trato, etc.” así como los estándares correctos, especialmente en programas y centros de atención.
El punto de apoyo sobre el que se asienta cualquier fundamentación jurídica no es otro que la consideración de persona que todo ser humano tiene. Por muy enferma y mayor que se encuentre una persona no deja de ser persona y tiene unos derechos básicos que se denominan fundamentales y están recogidos en la Constitución. Desde el artículo 14 al 29 de la Constitución Española se van recogiendo una serie de derechos personales que deben ser salvaguardados y que pertenecen a la persona, cualquiera que sea su situación. Estos derechos están también reflejados en la Declaración de derechos humanos aprobada por la ONU en 1948. Todos los ciudadanos y ciudadanas son de primera, no cabe distinciones cuando de estos derechos estamos hablando. Todos tenemos:
• Derecho a un trato de igualdad ante la ley
• Derecho a la vida
• Derecho a la libertad
• Derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen
• Derecho a la libertad de residencia
• Derecho a recibir una información veraz
• Derecho a la tutela y defensa de los jueces...
La mayor parte de los abusos que se cometen contra estas personas están tipificados como constitutivos de delito o falta.
El abordaje del maltrato en la persona mayor, especialmente si no es autónoma, requiere una planificación coordinada en todos los niveles que haga frente a todo tipo de maltrato, se infrinja a quien se infrinja y en cualquier ámbito, bien sea domicilio, centros y programas de atención, tanto sociales como sanitarios, en servicios públicos o privados, medios de comunicación, etc. Todo maltrato es igualmente indigno. Esta planificación debe tener en cuenta los factores multidimensionales del problema y abordarlo conjuntamente de manera interdisciplinar en los diferentes niveles. De lo contrario es difícil que en una sociedad como la actual disminuya notablemente este tipo de comportamiento, alimentado en muchas ocasiones por patrones de conducta aprendidos en la misma sociedad que lo critica (Martínez Maroto, 2007).
Como afirma Martínez Maroto (2002), todo lo relacionado con la violencia se está tratando, sobre todo en los últimos años, de manera muy fragmentada. Así se habla muy a menudo, con especial énfasis, y no sin razón, del maltrato que se inflige especialmente a las mujeres o a los niños. Quizás para superar estas consideraciones fragmentadas es por lo que existe un Plan de Acción contra la violencia doméstica, pero será difícil romper las referencias por colectivos y hablar del maltrato en general.
Así un tratamiento genérico y global de maltrato hubiera sido siempre mucho más adecuado a la realidad social que la vertebración por franjas de edad, por género o por cualquier otra circunstancia. El que maltrata lo hace por múltiples razones, entre las que sobresale la fragilidad del receptor del maltrato y ahí esta lógicamente la figura de la persona mayor, tantas veces objeto del maltrato (Martínez, A. 2005).
El maltrato a personas mayores se engloba en la categoría de violencia doméstica o familiar. Para que los profesionales puedan identificar y detectar si están atendiendo a una persona mayor que pueda estar sufriendo maltrato y/o negligencia es imprescindible que se llegue a un consenso en la definición del término, de manera que todos los profesionales compartan su significado (Pérez Rojo, G. 2004).
Entre el 5% y el 8% de las personas mayores sufren algún tipo de malos tratos, pero este porcentaje, según otros observadores, puede multiplicarse por tres o por cuatro ya que las fuentes de conocimiento del mismo son absolutamente inadecuadas y solo un porcentaje muy pequeño de las personas mayores maltratadas hace algún tipo de denuncia lo que produce un efecto iceberg.
Entre las causas del maltrato se han citado: el cambio de valores en nuestra sociedad actual en la que la juventud, la productividad y la salud son valores en alza, mientras que la persona mayor, enferma con frecuencia, dependiente e improductiva, es infravalorada y a veces resulta una “molestia” para familias nucleares con dificultades para cuidar de ella. Sin duda los factores sociales y culturales están implicados, pero también otros, familiares e individuales. Se han identificado factores asociados a maltrato, como el estrés de la persona cuidadora, problemas socioeconómicos, antecedentes de violencia familiar, etc., pero se consideran factores de riesgo más que propiamente causales, ya que no siempre su existencia condiciona la aparición del problema, sino sólo aumenta la probabilidad de que éste aparezca.