sábado, 6 de febrero de 2016

Old is not dead




Por Francisco Mora
Universidad de Iowa.
Catedrático de Fisiología Humana,
Universidad Complutense de Madrid y
catedrático adscrito de Fisiología Molecular y Biofísica
El otro día, paseando por el centro de Madrid con un amigo, me crucé con un hombre que por su acento, como pude comprobar después, debía ser norteamericano. Llevaba una camiseta de verano en la que se podía leer, tanto en el pecho como en la espalda, Old is not dead (ser viejo no significa estar muerto). Aparentaba una edad que debía rondar los setenta y pocos años. Al pasar junto a él, no pude evitar decirle espontáneamente "good for you!" ("¡me alegro por ti!"). Levantó la cabeza y, mirándome a la cara, me contestó "and also for you!" ("¡y también por ti!"). Luego mi amigo y yo tomamos un taxi y comentamos la anécdota. Tras dejar a mi amigo en su casa y llegar a la mía, y mientras pagaba al taxista (que también debía rondar los 60 años), éste me dijo de pronto: "¡La verdad es que tiene enjundia el letrero de la camiseta que ustedes estaban comentando! ¡Y me ha hecho pensar, y más en los tiempos que corren en este país de viejos en qué nos estamos convirtiendo!".
Y efectivamente, sin entrar en números, las predicciones estadísticas para el año 2050 de mayores de 65 años en España se han estimado en alrededor del 30% de la población, cifra sin duda muy importante. Y todavía más si consideramos que la población de mayores de 60 años se ha estimado que podría alcanzar el 40% para ese mismo año 2050.
Esto viene en relación con la anécdota de la camiseta por el hecho de que una parte importante de esa población estará formada, sin duda, por personas intelectual y físicamente muy activas pero que, sin embargo, entrarán en el mundo de los "pasivos", los jubilados, de quienes ya tienen poco que hacer o decir en este mundo de los jóvenes. Y es que la jubilación tal cual está entendida hoy es un proceso brusco que rompe, de pronto, el molde dentro del cual la gente ha desarrollado su vida. Es decir, un mundo en el que los que han sido hasta entonces los compañeros de trabajo, pero más jóvenes, ya te ubican a todos los efectos fuera de las transacciones, no solo profesionales, eso es obvio, sino humanas, y con ello viene un alejamiento de lo que venía siendo cotidiano, pensamientos, sentimientos e ideas que, sin mayor valor o trascendencia, llenaban el sentido incluso inconsciente de la vida.
Y es que para muchos, sobre todo las personas que han sido muy activas y están muy inmersas y enamoradas de su trabajo, que se encuentran física y mentalmente bien y pletóricos de salud, proyectos y futuro, la jubilación no es un "júbilo", una "alegría", sino una tristeza, una cierta muerte anticipada. Y esto me lleva a pensar en la pérdida de experiencia y talento que todavía podría ser aprovechado en una sociedad que envejece. Esta consideración se potencia, además, ahora que sabemos que muchísimas personas que comienzan ese camino social de los 60-65 tienen todavía un largo trecho posible por recorrer, en una sociedad que tiende a cambiar la concepción del "viejo" basándose en conocimientos científicos actuales, médicos, psicológicos y sociales. Hoy ya, ahora mismo, por ejemplo, tenemos conocimientos fiables que nos permiten adelantar una vida de los 75 a los 90 años que bien pudiera ser activa y saludable.
Estamos entrando en un mundo social nuevo en el que comenzamos a descubrir las posibilidades de hacer a la gente mas sana y longeva, ralentizando y retrasando el proceso deletéreo del envejecimiento, particularmente el del cerebro. Y no hace falta ya rebuscar solo en los genes, sino en la revisión e implantación de nuevos estilos de vida que son los que claramente promueven la longevidad "real".
Y no hay alternativa. Se acerca un cambio de cultura importante, al menos en el mundo occidental, en el que se comienza a contemplar la necesidad de contar con los viejos para seguir adelante como sociedad activa y productiva. Por supuesto que no estoy queriendo insinuar que los mayores vuelvan a formar parte de la población activa compitiendo con los jóvenes, lo que en casos excepcionales no sería nada descartable. Y me remito aquí a ejemplos actuales como la señora Carmena, magistrada jubilada y ahora alcaldesa de Madrid, o nuestro actual representante en el mundo, el ministro Margallo. O, si se quiere, el reinicio de la carrera política de la señora Clinton, esperando ser "árbitra del mundo" a los casi 70 años de edad. Si embargo, sí creo que la sociedad debe apoyar que los mayores ocupen puestos y labores desde los que contribuir activamente a mantener esa misma sociedad, y ellos mismos mantener una actividad que potencie sus capacidades físicas y mentales. Con el añadido del inmenso ahorro económico que significa para la sanidad pública.
La sociedad actual debe cambiar y puede hacerlo. El mundo, por mucho que nos empeñemos, no será ya más un mundo solo de jóvenes, sino de jóvenes y viejos activos y capaces. La sociedad, la occidental en particular, se dará cuenta antes pronto que tarde, que debe construir vías profesionales paralelas que permitan ser continuadas por los mayores con una contribución activa, sin entorpecer la creatividad, la fuerza, la energía, la emoción de los jóvenes, que es lo que mueve el mundo hacia adelante. Hoy la sociedad, tal cual está estructurada, no lo permite. Y eso, a la luz de lo que se avecina, forzosamente cambiará. Y esto nos empuja ya, ahora mismo, a darnos cuenta, a ser verdaderamente conscientes, de que old is not dead. Y algo más: este cambio, si se quiere que de verdad ocurra, debe ser promovido por los propios "viejos", dando expresión de esa salud mental de la que hablo. Son ellos lo que deben impulsar activamente este proceso, creando una fuerza social que lleve al reconocimiento de esa realidad. ¿Un nuevo partido político? Yo ya adelanto mi intención de voto positivo.

EL HUFFINGTON POST
Publicado el 20 de junio de 2015

domingo, 8 de noviembre de 2015

Declaración Universal de los Derechos Humanos



Declaración Universal de los Derechos Humanos

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) es un documento declarativo adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III), el 10 de diciembre de 1948 en París; en ésta se recogen en sus 30 artículos los derechos humanos considerados básicos, a partir de la carta de San Francisco de 1945.
La Asamblea General proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

Artículo 1

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2

  1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
    .
  2. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6

Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8

Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

Artículo 9

Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Artículo 10

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11

  1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.
  2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13

  1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
  2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

Artículo 14

  1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
  2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 15

  1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
  2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.

Artículo 16

  1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
  2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.
  3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Artículo 17

  1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
  2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Artículo 18

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20

  1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
  2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

Artículo 21

  1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.
  2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.
  3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

Artículo 22

Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Artículo 23

  1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
  2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
  3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
  4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 24

Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Artículo 25

  1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
  2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 26

  1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
    .
  2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
  3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Artículo 27

  1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
  2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 28

Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29

  1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
  2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
  3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 30

Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

domingo, 25 de octubre de 2015

Un poco de humor con la tecnología a la última.



Un poco de humor con la tecnología a la última

Antonio sacó el papel de su bolsillo, confirmó lo que leía y pregunto a la dependienta:
-        Hola, tenéis pendrive?
-        Si, tenemos.
-        ¿Que es un pendrive? ¿Puedes explicármelo? Mi hijo me pidió que le comprara uno.
-        Bueno, un pendrive es un aparatito en el que se guarda todo lo que hay en el ordenador...
-        Ah, es como un disquete...
-        No. En el pendrive Vd. puede salvar textos, imágenes y películas. El disquete, que ya ni existe, solo guardaba texto.
-        Ah, vale, quiero uno...
-        ¿Cuántos gigas?
-        ¿Ehhhh?
-        ¿Cuántos gigas?
-        Y... ¿qué es un giga?
-        Es el tamaño del pen.
-        Ah, vale. Quería uno pequeño, que sirva para llevar en el bolsillo, no muy grande...
-        Todos son pequeños, señor. El tamaño se refiere a la cantidad de cosas que puede guardar...
-        Ah, vale.... ¿Y cuántos tamaños tenéis?
-        Puede tener 2, 4, 8, 16 gigas...
-        Hmmmm, mi hijo no me dijo cuántos gigas necesita...
-        En ese caso, lo mejor es llevar el mayor.
-        Si, bueno, creo que si... ¿cuánto cuesta?
-        Bueno, el precio varía según el tamaño. ¿Su entrada es USB?
-        ¿Cómo?
-        Es que para acoplar el pen en el ordenador debe haber una entrada compatible...
-        ¿USB no es la potencia del aire acondicionado?
-        No, eso es BTU.
-        Ah! Si, es eso... Confundí las iniciales... Y yo que sé si la entrada del ordenador es USB...
-        USB tiene una salida rectangular con unos dientecillos que encajan en el puerto USB. El otro tipo es el PS/2, más tradicional, aquí Vd. tiene que meter el pin en un agujero redondito... ¿Su ordenador es nuevo o antiguo? Si es de los nuevos es USB, pero si es algo más viejo es PS/2.
-        Creo que el mío tiene 2 años. El anterior aún tenía disquete. ¿Te acuerdas del disquete? Cuadradito, negro, fácil de cargar, casi no tenía peso. Mi primer ordenador funcionaba con esos disquetes que había, tipo galleta, grandones y cuadrados. Era muy simple... ¿No crees? Los de hoy ni tienen entrada para disquete. O es CD o pendrive. ¡Qué cosa! Bien, no sé qué hacer. Mejor le voy a preguntar a mi hijo.
-        Claro, ¿por qué no le llama?
-        Ya me gustaría, pero mi móvil es nuevo y tiene tantas cosas que ni aprendí aún a marcar...
-        Déjeme ver... ¡Guau! ¡Es un Smarthphone! Este es muy bueno... Tiene Bluetooth, woofle, brufle, trifle, banda ancha, teclado touchpad, cámara fotográfica, flash, vídeo, radio AM/FM, TV digital... también puede enviar y recibir e-mail, torpedo direccional, micro-ondas y conexión wireless....
-        ¿Blu... Blu... Blutufe? ¿Y micro-ondas? Entonces, puedo cocinar???????
-        No, no señor. Vd. me hace gracia.... Es que este funciona en el sub-padrón y por ello es mucho más rápido...
-        Y... ¿para qué sirve el blutufe ese?
-        Es para poder comunicar un móvil con otro, sin cables....
-        ¡Qué maravilla! ¡Qué gran novedad! Pero, vamos a ver, ¿los móviles no se comunican unos con otros sin cable? Yo nunca he necesitado de un cable para llamar a otro móvil... Cable, en un móvil, que yo sepa, es solo para cargar la batería...
-        No, ya veo que no entiende mucho de esto. Mire, con el Bluetooth Vd. pasa los datos de su móvil a otro móvil... Por ejemplo, su guía de teléfonos...
-        Ah! ¿Y antes necesita un cable?
-        No, tenía que cambiar el chip.
-        ¿Hein? Ah, sí, el chip... Entonces, hoy, ya no es necesario el chip
-        Si, es necesario, pero el Bluetooth es bastante mejor...
-        Que bien esto del chip... ¿Mi móvil tiene chip?
-        Momentito, déjeme ver... Si, tiene chip.
-        ¿Y yo que hago con el chip?
-        Si Vd. necesita o quiera cambiar de operador, portabilidad, todo eso, ¿sabe?...
-        Si lo sé... Claro que lo sé. ¿No iba yo a saber una cosa de esas, tan simple???? Entonces, imagino, para conectar todo eso y después de un curso de dos meses, solo necesito clicar en unos doscientos botones, ¿no? ...
-        Noooooo! Es todo muy simple... es fácil de aprender. ¿Quiere llamar a su hijo? Escriba aquí su número, teclee y apriete el botón verde... ya está llamando...
Antonio sujeta el celular con la punta de los dedos, temiendo ser llevado por los aires... hacia otro planeta!!!
-        Hola, hijo, soy papá... Si, dime hijo, el pendrive que quieres es de cuántos... ay, ¿cómo es el nombre? ... Ah, gracias, ¿cuántos gigas?... 4 gigas. Vale, y hay otra cosa... ¿cómo era? Ah, ¿la conexión es USB? … ¿Si? Vale... ¡qué locura!!! Vale, hijo, te llevo el pendrive...
-        ¿Qué edad tiene su hijo?
-        Va cumplir 10 en Marzo...
-        Oh, ¡¡que rico!!!
-        Pues sí, señorita, me llevo uno de 4 gigas con conexión USB...
-        Ok, señor... ¿lo quiere para regalo?
Más tarde, en su oficina, Antonio examinó el pendrive, un minúsculo objeto, menor que un mechero, capaz de grabar películas... Pero... ¿dónde iremos a parar? Mira con cierto recelo su móvil que está sobre la mesa. "Máquina infernal", piensa. Todo lo que él necesita es un teléfono capaz de marcar números y recibir llamadas. Y, en este momento, tiene en sus manos un dispositivo sofisticado, tan complejo que nadie que no sea especialista sabrá comprender.
En casa, entrega el pendrive a su hijo y le pide ver cómo funciona. El niño, inserta el dispositivo en el ordenador y se abre una ventana en la pantalla... Seguidamente, con el ratón, abre una página de Internet en inglés. Selecciona unas palabras y un 'heavy metal' infernal invade la habitación y los oídos de Antonio. Otro clic y se acaba la música. El niño comenta:
-        Bueno, Papa, bajé la música. Ahora, me llevo el pendrive a cualquier sitio y donde haya una entrada USB, lo inserto y puedo escuchar la música. En mi móvil, por ejemplo.
-        AH... ¿tu móvil tiene entrada USB?
-        Claro... el tuyo, también....
-        ¿Ah, sí? ¿Eso quiere decir que puedo grabar músicas en un pendrive y escucharlas en mi móvil?
-        Si, claro...
Aquella noche, antes de dormir, le dio un beso a Clarita, su mujer, y dijo:
-        ¿Sabes que tengo Blutufe?
-        ¿Qué es eso?
-        Blutufe. No me vas a decir que no sabes lo que es, ¿no?
-        No fastidies, Antonio, déjame dormir.
-        - Cariño, ¿te acuerdas de cómo era la buena vida, cuando un teléfono era un teléfono, un grabador era un grabador y un toca-discos solo tocaba discos? ¡Y solo había que pulsar un botón!
-        - Claro que me acuerdo, Antonio. Hoy es bastante mejor, ¿no? Varias cosas en una sola... Hasta tienes Blutufe y conexión USB también... ¡Que bárbaro, Antonio, mi enhorabuena!!!
-        - Clarita, con tanta tecnología envejecemos más rápido. Me pongo malo solo de pensar cuantas cosas hay por ahí que nunca usaré...
-        - Ah!!!!!  ¿Y por qué?
-        - Porque  yo aprendí a usar el ordenador y el móvil y todo lo que aprendí ya está anticuado...
-        - Hablando de eso, tenemos que cambiar de TV.
-        - ¿Qué??? ¿Se estropeó la nuestra?
-        - No, pero la nuestra no tiene HD, tecla SAP, slowmotion y reset.
-        - ¿Todo eso?
-        - Todo....
-        - Y la nueva, ¿va a tener blutufe?
-        - Buenas noches, Antonio, duérmete que ya no te aguanto más...
(El autor es desconocido, pero podría ser cualquiera de nosotros o alguien que haya nacido en los años 40, 50, 60 e, incluso, en los 70)

domingo, 11 de octubre de 2015

¿Qué cuántos años tengo?



de José Saramago
  
¿Qué cuántos años tengo?
- ¡Qué importa eso!
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido...
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo
otros "que estoy en el apogeo".
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!...
¡Estás muy viejo/a, ya no podrás!...
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.

Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
y otras... es un remanso de paz, como el atardecer en la playa..

¿Qué cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas...
¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cincuenta, sesenta o más!

Pues lo que importa: ¡es la edad que siento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos

¿Qué cuántos años tengo?

¡Eso!... ¿A quién le importa?

Tengo los años necesarios para perder ya el miedo
y hacer lo que quiero y siento!
Qué importa cuántos años tengo.
o cuántos espero, si con los años que tengo,
¡¡aprendí a querer lo necesario y a tomar, sólo lo bueno!!